Mary Ann Holder quería ver por última vez a su ex amante casado mientras su amargo triángulo amoroso amenazaba con abrir un nuevo y potencialmente costoso capítulo en los tribunales.

El encuentro terminó el domingo cuando Randall Lamb, de 40 años, recibió un disparo y Holder, de 36 años, se quitó la vida.

Poco después, la policía halló que Holder había disparado contra cuatro niños que vivían en su casa, entre ellos sus dos hijos, y contra la novia de su hijo mayor. Dos personas murieron. Tres de los niños sobrevivieron aunque el lunes se encontraban en condición crítica.

Los investigadores trataban de desenmarañar la violenta cadena de eventos y entender por qué Holder descargó su ira en contra de los niños. La mujer dejó notas asumiendo la responsabilidad de los tiroteos y disculpándose por el dolor que estaba causando, dijo BJ Barnes, alguacil del condado Guilford. Las notas indicaban que Holder estaba enojada por la manera en que había terminado su relación con Lamb.

Los investigadores dijeron que Holder y Lamb habían sostenido un romance durante casi cuatro años que había llegado a un amargo final.

En febrero, la esposa de Lamb, Jennifer, solicitó una orden judicial para mantener alejada a Holder de ella y de su marido. Jennifer Lamb declaró en la demanda que Holder hablaba constantemente y les enviaba mensajes de texto a los teléfonos y también enviaba fotografías de ella desnuda. En junio, Holder interpuso una orden de restricción en contra de Lamb y de su mujer, alegando que ellos la acosaban y que Lamb constantemente pasaba en su auto frente a su casa.

Las autoridades dijeron que Lamb aceptó reunirse con Holder en el estacionamiento de una escuela alrededor de las 9:00 de la mañana del domingo. Su esposa estaba a punto de presentar una demanda por enajenación de bienes afectos contra Holder.

Las leyes en Carolina del Norte permiten a una persona casada demandar a la persona con la que su cónyuge tuvo un romance.