El régimen militar egipcio adelantó el martes la fecha para entregar el poder a un gobierno civil a junio de 2012, pero miles de manifestantes la rechazaron de inmediato y amenazaron con una "segunda revolución".

El mariscal Hussein Tantawi se comprometió a que las históricas elecciones parlamentarias empiecen el lunes como está previsto, los primeros comicios desde que el presidente Hosni Mubarak fue derrocado hace nueve meses por una sublevación popular tras un largo gobierno.

Además, indicó que las fuerzas armadas están listas para efectuar un referendo sobre una transferencia inmediata del poder a una autoridad civil si el pueblo así lo exige.

"Nuestras exigencias son claras. Queremos que el consejo militar renuncie y entregue la autoridad a un gobierno de salvación nacional con autoridad plena", dijo Khaled El-Sayed, miembro de la Coalición Juvenil Revolucionaria y candidato en los próximos comicios parlamentarios.

Exigió también que el comandante de la Policía Militar y el ministro del Interior, que está a cargo de la policía, sean juzgados por los "horrendos crímenes" de los últimos días, cuando 29 personas perdieron la vida en enfrentamientos, la mayoría en El Cairo.

Su discurso llega tras cuatro días de intensos choques y manifestaciones en todo el país, el desafío más ininterrumpido hasta la fecha al gobierno militar. Egipto se encuentra sumido en una crisis que podría obstaculizar la transición democrática que el pueblo busca.

En un discurso televisado a la nación, Tantawi no mencionó una fecha concreta para la transferencia del poder, aunque desde hace tiempo se considera a los comicios presidenciales como el último paso del proceso. Anteriormente, los gobernantes militares habían planteado a fines del año próximo o principios de 2013 como las fechas aproximadas para elegir mandatario.

"Las fuerzas armadas, representadas por el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas, no desean gobernar y ponen los intereses del país por encima de cualquier otro. Están listas para entregar de inmediato la responsabilidad (del gobierno) y volver a su función original de defender al país si el pueblo desea eso y por medio de un referendo público de ser necesario", afirmó.

En su breve discurso, Tantawi intentó presentar a las fuerzas armadas como los primeros patriotas del país y denunció con furia lo que llamó los intentos de manchar su reputación. No mencionó una sola palabra sobre los cuatro días de protestas en la plaza Tahrir.

Al anochecer, la plaza estaba atestada con decenas de miles de personas, que de inmediato rechazaron la propuesta del gobernante interino con gritos de "erhal", que significa "vete".

"¡No nos vamos nosotros, se va él!", corearon los inconformes. "¡El pueblo quiere derrocar al mariscal de campo", gritaban en escenas que recordaban la sublevación que echó del poder a Mubarak hace nueve meses.

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Los periodistas de The Associated Press Aya Batrawy y Hadeel al-Shalchi contribuyeron con este despacho desde El Cairo.