El mandatario de Honduras, Porfirio Lobo, reafirmó hoy que su Gobierno es de "integración" y estará formado por ministros de los cinco partidos legalmente inscritos en el país, pese a la oposición de sectores del gobernante Partido Nacional.

Lobo, cuyo mandato inició en enero de 2010 y terminará en el 2014, agregó que es posible que algunos de sus ministros se retiren más adelante del Gobierno por aspiraciones políticas, pero que aún así la plaza sería ocupada por otro representante del partido al que pertenecen.

"Conmigo no tienen ningún problema", expresó Lobo en la reunión semanal del Consejo de Ministros, además de recalcar que su Gobierno "es de integración y unidad nacional".

Sin señalar a nadie en particular, Lobo dijo que no hará caso a "los sectarios" que piden la salida de los altos funcionarios que no pertenecen al partido gobernante, aunque para algunos su mensaje pueda ser tácito para el presidente del Partido Nacional y a la vez alcalde de Tegucigalpa, Ricardo Álvarez.

Álvarez ha vuelto a retomar en los últimos días una petición a los ministros que pertenecen a otros partidos políticos, en el sentido de que renuncien a sus puestos.

Además, el jefe del gobierno local considera que Lobo debe gobernar con sus correligionarios porque las "agendas" de los políticos de otros partidos que integran el Ejecutivo "son otras y no tienen compromiso con las necesidades de la gente".

En su gabinete de Gobierno Lobo tiene a ministros de los partidos Nacional, Liberal (primera fuerza de oposición) y de los minoritarios Democracia Cristiana, Unificación Democrática (izquierda) e Innovación y Unidad-Socialdemócrata.

Lobo asumió el poder el 27 de enero de 2010 en medio de una crisis política y social derivada del golpe de Estado del 28 de junio de 2009 al entonces presidente, Manuel Zelaya.