La fiscalía del tribunal internacional para el genocidio de Camboya expuso hoy la paranoia de la cúpula de mando del régimen del Jemer Rojo en el segundo de día del juicio contra tres de sus dirigentes por crímenes contra la Humanidad y otros delitos.

En su intervención, el fiscal Andrew Cayley explicó que en los más de ochenta boletines dirigidos por los líderes a los oficiales de la organización de corte maoísta durante 45 meses que rigieron Camboya figuran hasta 4.700 veces las palabras "traidor, enemigo" de Kampuchea, nombre del país empleado por el Jemer Rojo.

"Un promedio de dos veces en cada una de las páginas", precisó Cayley antes de dar por concluida su exposición con los argumentos de la acusación contra los tres miembros de órgano ejecutivo del Jemer Rojo.

Entre los acusados se incluye el ideólogo de aquella hermética organización, Nuon Chea, de 85 años, y quien según mantiene la fiscalía recibía los informes sobre la seguridad y daba órdenes específicas de matar o detener.

La mayoría de estas órdenes iban dirigidas a los jefes de los sectores en los que el Jemer Rojo dividió el país y al director del centro de detención de la policía política conocido por Tuol Sleng, Kaing Guek Eav, condenado el pasado julio por este tribunal a 35 años de cárcel, aunque después la pena le fue reducida a 19 años.

El segundo acusado es el que fuera ministro de Asuntos Exteriores del Jemer Rojo, Ieng Sary, de 86 años, y al que la fiscalía atribuye que ordenó regresar a los diplomáticos destinados en el extranjero que a medida que llegaban eran detenidos o ejecutados.

Ieng Sary ha asegurado en varias ocasiones, en declaraciones a la prensa, que desconocía la suerte que corrían los diplomáticos de su ministerio que respondían al llamamiento efectuado poco después de que el Jemer Rojo se hiciera con el control del poder, en abril de 1975.

El otro acusado es Khieu Samphan, de 80 años y jefe de Estado durante la mayor parte del tiempo en el que, según la fiscalía, la paranoia del régimen creció hasta ser tan incontrolable que contribuyó a su caída, en enero de 1979, con la invasión de las tropas vietnamitas.

"Los acusados no pueden clamar de forma creíble que no sabían y tampoco tenían control sobre los crímenes que ocurrieron", apuntó el fiscal en su exposición.

Los tres dirigentes detenidos en 2007 y encarcelados desde entonces están acusados formalmente de crímenes contra la Humanidad, crímenes de guerra y genocidio.

El tribunal auspiciado por Naciones Unidas falló el pasado viernes que la que fuera ministra de Asuntos Sociales del Jemer Rojo, Ieng Thirith, de 76 años, padece de demencia a causa del alzheimer y que consecuencia está incapacitada para ser juzgada.

Ieng Thirith permanece en la cárcel a la espera del resultado del recurso presentado por la fiscalía contra el falló del tribunal.

Al menos 1,7 millones de personas murieron a causa de la hambruna, las enfermedades y las purgas cometidas durante el régimen liderado por Pol Pot, fallecido en 1998, en los albores de la descomposición del Jemer Rojo.