La economía estadounidense creció a un ritmo más lento al mediar el año que lo pronosticado anteriormente por el gobierno porque las empresas redujeron más sus inventarios.

El Departamento de Comercio dijo el martes que la economía creció a un ritmo anual del 2% en el tercer trimestre, frente al 2,5 pronosticado el mes pasado. Además, el gobierno dijo que los salarios netos cayeron en la mayor proporción en dos años, debido al elevado desempleo y menores salarios.

La revisión a la baja se debió principalmente a que una merma en los inventarios de la construcción llegó tras el primer cálculo gubernamental. Muchas empresas redujeron sus inventarios durante el estío, seguramente al no creer que crecería la demanda consumidora y empresarial.

Una contracción de los inventarios no es siempre una mala noticia. Los economistas creen que ello podría fomentar un sólido crecimiento en el trimestre actual, si las empresas creen que aumentará la demanda y reponen sus existencias.

Los economistas pronosticaron que el crecimiento será del 3% en el último trimestre, y muchos de ellos mejoraron sus pronósticos tras las animadas estadísticas de octubre en las ventas minoristas y la producción fabril.

"Aunque este informe es decepcionante", dijo la economista Jennifer Lee, de la firma BMO Capital Markets, "anima ver que, por lo menos, las estadísticas de octubre fueron sólidas, una buena noticia para el trimestre en curso".

Empero, ese crecimiento podría ser lento si los consumidores sigan ganando menos. Los salarios netos, ajustado por la inflación y tras el pago de los impuestos, bajaron a un ritmo anual del 2,1%, frente al 1,7 calculado en un principio, la mayor contracción desde el tercer trimestre del 2009. Fue además el segundo descenso trimestral consecutivo.