El portavoz del ministerio del Exterior de Irán censuró el martes las nuevas sanciones de Washington contra Teherán, aseguró que las medidas no surtirán efecto y las describió como acciones de "propaganda y guerra psicológica".

Las aseveraciones de Ramin Mehmanparast fueron la primera reacción de Irán después de que el gobierno del presidente Barack Obama anunciara el lunes nuevas medidas en un intento por aumentar la presión a Teherán a fin de que éste suspenda su presunto programa de armas nucleares.

Las medidas fueron coordinadas con Gran Bretaña y Canadá y se basan en sanciones previas dirigidas contra las industrias petrolera y petroquímica de Irán, y compañías implicadas en adquisiciones nucleares y actividades de enriquecimiento nuclear.

Estados Unidos también ha declarado al sistema bancario iraní centro de lavado de dinero, una advertencia severa a las instituciones financieras de diversas partes del mundo para que piensen dos veces antes de hacer negocios con Teherán.

Poco después del anuncio, Obama declaró que Teherán "ha escogido el camino del aislamiento internacional" y que "mientras Irán persista en seguir por ese camino peligroso, Estados Unidos continuará encontrando mecanismos, en concertación con nuestros aliados y mediante nuestras propias acciones, para aislar y aplicar mayor presión al régimen iraní".

Las sanciones más recientes siguieron a la difusión de un informe del organismo de supervisión nuclear de Naciones Unidas según el cual Irán trabaja en el desarrollo de armas atómicas. Teherán rechaza tener en marcha un programa de armas nucleares y asegura que sus actividades atómicas tienen propósitos pacíficos como la generación de electricidad.

"No tendrán resultados las acciones que emprendieron algunos países occidentales, en particular Estados Unidos y Gran Bretaña", dijo Mehmanparast.

Agregó que al igual que sanciones pasadas, las nuevas son "sólo intentos con fines de propaganda y guerra psicológica".