El Departamento de Estado de Estados Unidos informó hoy que ha retrasado la vuelta a Siria de su embajador, Robert Ford, prevista para esta semana, aunque espera que el diplomático regrese a Damasco antes de que acabe el año.

"Estamos consultando con nuestros aliados cuál es el momento más apropiado para que regrese. Aún pretendemos que vuelva", dijo en su conferencia de prensa diaria la portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland.

La funcionaria estadounidense confirmó que "Ford no regresaría hoy y que comerá el tradicional pavo" de Acción de Gracias este jueves en Estados Unidos.

"Estamos en un proceso de consultas con nuestros aliados acerca del momento apropiado para su regreso. Queremos que su regreso sea efectivo", agregó Nuland, quien mencionó la convulsa situación en Siria como una preocupación.

Ford había sido llamado a consultas el pasado 24 octubre por temores a su seguridad personal, y en los últimos días varias dependencias consulares y diplomáticas extranjeras, entre ellas las de Francia, Turquía, Arabia Saudí, Catar y Emiratos Árabes Unidos, han sido objeto de ataques.

"Tenemos previsto que vuelva a Damasco, pero aún necesitamos algo de más tiempo para evaluar estas cuestiones y realizar consultas", indicó Nuland.

EE.UU. ha insistido en las últimas semanas en la necesidad de que el líder sirio Bachar al Asad renuncie al poder y ha criticado duramente que la violenta represión de las protestas puede desencadenar en una guerra civil en el país.

La represión ha dejado en Siria más de 3.500 muertos desde el comienzo de las revueltas a mediados de marzo pasado, según las últimas cifras facilitadas por Naciones Unidas.