El Tesoro de EE.UU. declaró hoy el territorio de Irán como "jurisdicción de preocupación prioritaria por lavado de dinero", designación que expone a sanciones reforzadas a todo su sistema bancario, incluido el Banco Central iraní.

La secretaria de Estado, Hillary Clinton, y el secretario del Tesoro, Timothy Geithner, anunciaron, además, la imposición de sanciones contra cualquier persona que proporcione bienes, servicios, tecnología o apoyo a la industria petroquímica de Irán.

La denominación de "jurisdicción de lavado de dinero", basada en una ley antiterrorista de 2001, se aplica en la actualidad únicamente a 6 entidades bancarias de todo el mundo, y sólo otro país, Birmania, ha merecido su imposición en todo su territorio.

"Por primera vez, el Tesoro ha identificado a todo el sector financiero iraní, incluido el Banco Central iraní, los bancos privados y sus subsidiarios que operan fuera del país, como entidades que presentan riesgos financieros ilícitos para el sistema financiero global", dijo Geithner en una conferencia de prensa.

La medida no supone la aplicación inmediata de sanciones contra el Banco Central iraní, pero sí da autoridad al Tesoro para hacerlo en un futuro y advierte a los bancos de todo el mundo de que "si mantienen transacciones con cualquier entidad iraní, corren el riesgo de ser declarados ilegales", apuntó el alto funcionario.

Además, Estados Unidos ha impuesto sanciones contra 11 individuos y entidades por "ayudar a los programas nucleares prohibidos de Irán, incluido su enriquecimiento de uranio y sus programas de agua pesada", explicó Clinton.

Entre los afectados están la Compañía de Combustible para Reactores Nucleares (SUREH), las empresas Noor Afzar Gostar y Yasa Part, que proveen supuestamente a Irán de materiales para la investigación nuclear, y el Grupo Fulmen, que presuntamente cooperó en el programa encubierto de enriquecimiento de iranio entre 2006 y 2008.

Todos ellos han quedado sujetos a sanciones del Departamento de Estado, que congelan sus activos bajo jurisdicción estadounidense y prohíben a cualquier ciudadano de ese país mantener transacciones con ellos, mientras que el Tesoro ha tomado esas mismas acciones contra otras 7 empresas e individuos.

Entre ellos se encuentra Javad Rahiqi, responsable de la central nuclear de Isfahan, que Estados Unidos considera el centro de desarrollo de combustible nuclear del país, y al que la ONU ya sancionó el año pasado con una prohibición de viajar al exterior.

Además, sanciona al contratista nuclear Neka Novin, a la empresa de investigación para enriquecimiento por láser Paya Partov, a la Compañía Técnica de Industrias Modernas (MITEC) y a las empresas Compañía de Tecnología Centrífuga (NESA), Parto Sanat y Simatic Development.

Para justificar las sanciones, Clinton se refirió al reciente informe del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) sobre las capacidades nucleares iraníes, y la declaración del viernes en la que expresaba su "profunda y creciente preocupación" por los indicios de que Irán trabaja para desarrollar bombas atómicas.

"El informe de la OIEA no es Estados Unidos o la Unión Europea haciendo acusaciones, es el resultado de una investigación independiente", subrayó.