El presidente del Parlamento alemán (Bundestag), Norbert Lammert, pidió hoy perdón a las víctimas de los tres terroristas neonazis que perpetraron una serie de asesinatos durante más de diez años antes de ser descubiertos por las autoridades.

"Estamos avergonzados de que los organismos de seguridad regionales y federales no hayan descubierto e impedido oportunamente los planes criminales", dijo Lammert en una declaración que el pleno del Parlamento escuchó de pie.

Lammert se disculpó especialmente por el hecho de que algunas víctimas de los terroristas y algunos de sus parientes fueron puestos bajo sospecha de tener conexiones criminales.

"El Parlamento pide perdón por algunas sospechas", dijo Lammert.

Lammert agregó que se tiene que asegurar que los derechos fundamentales garantizados por la constitución alemana tienen que ser válidos para todos "independientemente de su origen, de su fe y de su orientación".

La declaración de Lammert se realizó al comienzo de un debate sobre la ultraderecha y había sido previamente consensuada con todos los grupos parlamentarios.

Ese consenso es algo inusual puesto que el grupo parlamentario conjunto de la Unión Cristianodemócrata (CDU), de la canciller Angela Merkel, y la Unión Cristianosocial (CSU) normalmente se niega a sumarse a declaraciones en las que también participa el postcomunista partido La Izquierda.

El ministro del Interior, Hans Peter Friedrich, reiteró su convicción de que había habido errores en los organismos de seguridad y reafirmó su promesa de aclarar todo lo relacionado en torno a la serie de crímenes.

El que los organismos de seguridad no tuvieran la pista de una reivindicación de los crímenes, como suele ocurrir en casos de terrorismo, puede ser, según Friedrich, una explicación que sin embargo el ministro calificó de insatisfactoria.