La paz laboral continuará en el béisbol profesional de las Grandes Ligas durante las próximas cinco temporadas después que dueños y jugadores llegaron a un acuerdo para firmar el nuevo convenio colectivo.

El acuerdo negociado y aprobado introduce nuevas medidas para promover la paridad competitiva y la fase final se expande a diez equipos a partir de la temporada del 2013.

Estos dos aspectos han sido lo más importantes del nuevo convenio que tomo como base el anterior que habían firmado en la temporada del 2006 y que finaliza el próximo 11 de diciembre.

El convenio también añade la prueba sanguínea para la hormona de crecimiento humano y un incremento del salario mínimo a 480.000 dólares, comparado con el de cinco millones que ofrece la NBA a los jugadores y que han rechazado.

Su gran novedad es la inclusión de impuestos especiales por la contratación de jugadores del sorteo universitario y agentes libres internacionales, que suelen ser acaparados por los equipos con más poder económico.

También se modifica el gravamen especial, llamado de lujo, a los sueldos elevados y cambia la compensación para los equipos que pierdan a agentes libres importantes.

Mientras la temporada de la NBA corre el riesgo de perderse por completo, el convenio en las Grandes Ligas garantiza 21 años consecutivos sin interrupciones tras la huelga de 1994-95.

El comisionado del béisbol profesional, Bud Selig, dijo que el acuerdo era el éxito de todo el deporte y la mejor demostración que por el camino de la negociación y la racionalidad se podía siempre conseguir el mejor objetivo.

"Nadie que piense como eran las relaciones laborales en la década de los 70, 80 y principios de los 90, cuando se dio la huelga de 1994, podría creer que hemos logrado 21 años de paz laboral", subrayó Selig. "Es el triunfo de todo el deporte del béisbol profesional".

El acuerdo tendrá que ser ratificado tanto por los 30 dueños de los equipos de las Grandes Ligas como por los jugadores, que esta vez tuvieron al frente del sindicato a Michael Weiner, que sustituyó el pasado año al polémico Donald Fehr, como presidente del sindicato de jugadores.

El gran reto del nuevo convenio es la introducción de las pruebas de análisis de sangre entre los jugadores del béisbol profesional para detectar la utilización de la hormona de crecimiento humano (HGH).

El béisbol se convierte en el primer deporte profesional en Estados Unidos que lo hace y el jugador que de positivo por primera vez será suspendido con 50 partidos, un tercio de la temporada regular, el mismo castigo que se tiene para los que dan positivo al consumo de otras substancias.

Todavía queda por determinar cuando entrará en efecto las pruebas de sangre para detectar el consumo de HGH, aunque ya se sabe que se harán en los días de partidos de exhibición de los campos de primavera para conocer el nivel de energía que puedan mostrar los jugadores que llegasen a consumirla.

Cada una de las muestras serán destruidas inmediatamente y si los resultados van bien, las Grandes Ligas las mantendrá durante toda la temporada regular.

Las muestras de sangre para descubrir la HGH será tomadas a partir de los próximas campos de primavera, pero fuera de la competición no se iniciaran hasta después del 2012.

Ambas partes dijeron hoy en la presentación oficial del nuevo convenio, que todavía no hay un acuerdo cerrado para las pruebas durante la competición de la temporada regular.

"Hemos consultado a una gran cantidad de científicos sobre este asunto y hay diferentes opiniones", declaró Weiner. "Pero nos sentimos bien con iniciar las pruebas, aunque también queremos proteger los derechos de los jugadores que puedan dar positivo que tengan la oportunidad de defenderse".

Ambas partes quieren explorar la posibilidad de que se den las pruebas durante la temporada regular, pero el sindicato desea asegurarse que las mismas no interfieren en la salud y seguridad de los jugadores.

Tanto Selig como Weinr reiteraron que el acuerdo era un avance importante en la lucha antidopaje que existe dentro del béisbol de las Grandes Ligas.