Una corte de apelaciones confirmó el martes el fallo contra el ciclista italiano Riccardo Ricco por dopaje durante el Tour de Francia de 2008.

Ricco, declarado culpable de "usar una sustancia venenosa" durante la prueba, había recibido una condena en suspensión de dos meses y una multa de 3.000 euros (4.057 dólares) en su juicio en el suroeste de Francia en junio de 2010.

El italiano dio positivo en un análisis detector de CERA, una versión avanzada de la sustancia prohibida EPO, tras ganar dos de las etapas de montaña del Tour de 2008. Recibió una suspensión del ciclismo por 20 meses.

La abogada de Ricco intentó que los cargos se desestimaran porque el ciclista ya había enfrentado los mismos cargos en una corte italiana en febrero de 2010.

"No estamos argumentando a favor del dopaje, nada más lejos de la realidad. El señor Ricco cometió un error y lo admitió", dijo la letrada, Annamaria Tripicchio-Rogier, a The Associated Press. "Pedo dado que ya fue condenado por el mismo hecho en una corte italiana, no puede ser condenado de nuevo por otro tribunal".

Ricco tiene cinco días para apelar, pero Tripicchio-Rogier no dijo si lo hará.

El italiano no corre desde que debió ser llevado de urgencia a un hospital al descomponerse en su casa cerca de Módena en febrero. Según medios italianos, el médico que lo atendió habría dicho a la policía que Ricco admitió haberse hecho una transfusión con su propia sangre, que almacenaba en su refrigerador.