La magnitud del derrame de crudo en un pozo regentado por la estadounidense Chevron Corp. frente a la costa del estado de Río de Janeiro ha disminuido en un 80% respecto a su extensión de hace cuatro días, dijo el martes la Agencia Nacional Brasileña del Petróleo.

La agencia indicó en un comunicado publicado en su página de internet que el derrame cubre ahora dos kilómetros cuadrados (0,78 millas cuadradas) frente a los 12 kilómetros cuadrados (4,63 millas cuadradas) del 18 de noviembre.

El organismo agregó que el derrame sigue alejándose de la costa brasileña.

A pesar del anuncio, el secretario del Medio Ambiente del estado de Río de Janeiro, Carlos Minc, advirtió ante reporteros que entre dos semanas y un mes el vertido podría llegar a las playas al oeste de la ciudad de Río.

El funcionario agregó que dos tercios del petróleo derramado aún no emerge a la superficie y "aparecerá en las playas de Angra dos Reis y Arraial do Cabo". Dichas playas son muy populares entre los turistas.

El organismo agregó que más de 416.300 litros (110.000 galones) de crudo podrían haber alcanzado el lecho marino desde que empezó la fuga el 7 de noviembre. Chevron dijo el martes en un comunicado que el número es un poco menor a eso, unos 381.560 litros (100.800 galones).

El comunicado del regulador brasileño decía que el derrame "está bajo control" y que sólo una pequeña cantidad de petróleo continúa rezumando de las grieta en el lecho marino cerca del pozo de Chevron.

"Al petróleo le toma una cantidad de tiempo considerable emerger a la superficie", agregó la agencia. " Por lo que cuando más petróleo alcance la superficie, no significará necesariamente que exista una nueva fuga".

La agencia especificó que multará a la petrolera con el máximo de 27,6 millones de dólares (50 millones de reales) que permite la actual legislación brasileña.

La ministra de Medio Ambiente Izabella Teixeira dijo que mientras continúa la investigación del derrame, Chevron podría enfrentar otras "cinco o seis" multas de la misma cantidad en caso de que se encuentren más infracciones.

Funcionarios de Chevron Corp. han aceptado la responsabilidad del derrame, pero rechazan las acusaciones de no haberlo comunicado lo suficientemente rápido a las autoridades locales o de no manejar apropiadamente la limpieza.

George Buck, director de operaciones de la división brasileña de Chevron, dijo que el derrame ocurrió debido a que la compañía subestimó la presión en una de las reservas marinas.