Al menos tres manifestantes murieron anoche en Ismailiya, en el este de Egipto, en choques contra las fuerzas de seguridad, mientras que hoy prosiguen los enfrentamientos en las inmediaciones del Ministerio del Interior en El Cairo.

Según la agencia de noticia estatal Mena, otros sesenta manifestantes resultaron heridos en esos choques en Ismailiya, situada junto al canal de Suez.

Las manifestaciones en Ismailiya comenzaron el lunes pasado cuando los ciudadanos salieron a las calles para protestar contra la violencia empleada por las fuerzas de seguridad contra los manifestantes en El Cairo y para pedir la dimisión de la Junta Militar y el traspaso del poder a una autoridad civil.

Mientras, en la capital, al menos veinte personas han resultado heridas hoy desde el amanecer, la mayoría por disparos de pelotas de goma en el rostro y por los efectos de los gases lacrimógenos, en la calle Muhamad Mahmud, cerca de Tahrir y del Ministerio del Interior, donde se están concentrando los choques, dijeron fuentes médicas a Mena.

Efe pudo constatar que han llegado refuerzos policiales a las inmediaciones del Ministerio del Interior, cuyos accesos están cortados por barreras de agentes antidisturbios, antes de que comience una manifestación contra la junta militar convocada hoy en todo el país.

Los policías continúan hoy disparando gases lacrimógenos contra los manifestantes, que les responden arrojándoles piedras en la calle Muhamad Mahmud, donde está ubicada la Universidad Americana.

Durante la pasada noche, los manifestantes cantaron lemas como "Libertad, libertad", "Egipto, Egipto" y "El pueblo quiere la caída del mariscal", en referencia al jefe de la Junta Militar, mariscal Husein Tantaui.

Además, la televisión estatal informó de la detención de tres extranjeros, cuya nacionalidad no especificó, por supuestamente atacar con cócteles molotov a las fuerzas de seguridad que protegen el Ministerio del Interior.

Con las nuevas víctimas mortales, ascienden a 26 los fallecidos en los sucesos iniciados el pasado sábado por la noche, mientras que miles han resultado heridos por los duros enfrentamientos entre policía y manifestantes, que no han cesado pese a la dimisión anoche del Gobierno transitorio del primer ministro Esam Sharaf.

El Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas todavía no ha aceptado o rechazado la dimisión del Ejecutivo.