Un grupo clandestino de la extrema derecha israelí está elaborando un mapa con los negocios de Jerusalén que emplean a ciudadanos árabes con el objeto de pedir a la población judía que los boicotee.

La iniciativa, denuncia hoy el diario Haaretz, es fruto de un grupo del asentamiento de Yitzhar, en el territorio ocupado de Cisjordania, que bajo el lema de "Trabajo hebreo" quiere lanzar un boicot contra los comercios que den trabajo a la población palestina de la ciudad.

El grupo, desconocido hasta ahora, tiene entre sus dirigentes a Meir Ettinger, de 19 años y nieto del político y rabino israelí Meir Kahana, que fue líder del ilegalizado partido Kaj hasta su asesinato en Nueva York en 1995 por un palestino.

Después de espiar a una pescadería en el popular mercado de Mahane Yehuda en Jerusalén, Ettinger fue apartado hace diez días de esa zona por orden judicial, pero según el diario el jueves pasado fueron arrestados otros cuatro jóvenes que realizaban la misma misión de seguimiento.

El proyecto, que comenzó hace varias semanas en barrios del norte de Jerusalén situados en territorio palestino ocupado, tiene por objetivo hacer un mapa detallado de todos los comercios con mano de obra árabe.

"Vinieron a mi jefe y le preguntaron si tenía a árabes trabajando", dijo al diario Yaacov Azaría, un electricista de Pisgat Zeev.

"Mi jefe les dijo que no, pero después fueron a otros negocios a preguntar", agrega.

En Jerusalén residen unos 230.000 palestinos que se concentran en la parte oriental, reivindicada como futura capital del Estado de Palestina, pero muchos de ellos trabajan a diario en empresas y comercios israelíes situados en la occidental, de mayoría judía.

La mayoría de los militantes ultraderechistas involucrados, según la versión del diario, residen en el asentamiento de Yitzhar, uno de los más radicales en Cisjordania y al que también se vincula con una campaña de represalias contra civiles palestinos y el Ejército israelí cada vez que se ven afectados por la evacuación de algún proto-asentamiento o después de atentados.

La Policía y los servicios secretos israelíes siguen al grupo desde hace años, pero sin que hasta ahora hayan practicado ninguna detención.

Moshe Ben Zikri, miembro del grupo ultraextremista relacionado con el boicot comercial, adelantó al diario que "dentro de poco publicarán una guía con los comercios que emplean a árabes" y después colgarán carteles en las calles "de forma que el público lo sepa y actúe con precaución".