La asamblea elegida en fecha reciente en Túnez fue inaugurada el martes a fin de emprender los trabajos para modelar la constitución y el futuro democrático del país en el que se originaron las protestas de la Primavera Arabe.

Los legisladores advirtieron pronto la libertad de expresión. Cientos de personas se reunieron afuera del parlamento para presentar todo tipo de exigencias, desde derechos de las mujeres y sanciones a las fuerzas de seguridad hasta la imposición de límites a la influencia de Qatar en los asuntos internos de Túnez.

Un partido islamista moderado, el Ennahda (Renacimiento en árabe), ganó el mayor número de bancas en la Asamblea Constituyente en Túnez, y anunció una coalición con un partido liberal y de centro izquierda.

Sin embargo, grupos afines a la corriente laica se congregaron afuera mientras se efectuaba la primera sesión de la asamblea y expresaron temores hacia un viraje islámico en las riendas del país.

Los legisladores fueron elegidos en octubre en las primeras elecciones libres de Túnez y las primeras también derivadas de las protestas de la Primavera Arabe. En enero, los manifestantes tunecinos expulsaron del poder a su presidente que los había gobernado mucho tiempo en una revuelta que fue imitada en otros países árabes.

La nueva asamblea de Túnez es considerada un ejemplo en medio de los actos de violencia en Egipto previos a los comicios en este país y la intensificación de las tensiones en Siria.

Túnez ha estado exento de los choques violentos de sus vecinos norafricanos y árabes, pero persiste la intranquilidad. Afuera del edificio de la asamblea en un suburbio de Túnez, 1.000 personas de diversas asociaciones efectuaron una manifestación. Entre los manifestantes había mujeres que demandaban que sus derechos queden garantizados en la nueva constitución.

"Hemos venido a exigir la inclusión de los derechos de las mujeres y de los derechos universales en la futura constitución", dijo Amel Abdennebi, una de las féminas que protestaba afuera del parlamento. "No queremos una regresión en la sociedad tunecina".