El rey de Jordania, Abdalá II, efectuó el lunes una visita inusual a Cisjordania para mostrar su apoyo al presidente palestino Mahmud Abbas, mientras ambos gobernantes moderados buscan acercarse a aquellos islamistas a los que antes evitaban y que ahora han ganado fuerza en la región.

Abbas sostendrá durante la semana conversaciones para compartir el poder con su rival Jaled Mashaal, el máximo dirigente del grupo paramilitar islámico Hamas.

Abbas y Mashaal intentarán poner fin a su profunda división que resultó de la captura violenta de la Franja de Gaza por parte de Hamas en 2007, en un acción que relegó al gobierno del presidente con el control sólo de Cisjordania.

Mashaal también tiene previsto efectuar una visita oficial a Jordania, que de concretarse será la primera desde la expulsión de su movimiento en 1999.

Abdalá y Abbas se han reunido con frecuencia en Jordania, que el gobernante palestino ha utilizado como segundo centro de operaciones.

La visita del rey jordano es apenas la tercera que haya efectuado como monarca en 12 años. La llegada de Abadalá a a Cisjordania es considerada un reconocimiento a Abbas como el único gobernante palestino legítimo, en un intento para impedir alguna secuela negativa por el próximo viaje de Mashaal a Jordania.