El conservador Partido Popular (PP), que arrasó al Partido socialista en las elecciones del domingo en España, comenzará mañana mismo el traspaso de funciones con el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero con vista a tener formado el nuevo ejecutivo que presidirá Mariano Rajoy antes de Navidad.

El líder conservador intervino hoy ante la dirección de su partido tras la victoria electoral, que le ha dado una amplia mayoría absoluta de 186 escaños en el Congreso de los Diputados, frente a los 110 del Partidos Socialista Obrero español (PSOE), que sufrió su peor derrota castigado por las consecuencias de la crisis.

Rajoy manifestó su deseo de que tanto el debate parlamentario de su investidura como el nombramiento del Gobierno se produzca lo antes posible y aludió en concreto a "antes del día de Navidad", según resumió a la prensa la "número dos" de su partido, María Dolores de Cospedal.

El líder de la formación de centroderecha habló con Rodríguez Zapatero para dar comienzo al proceso de traspaso de funciones a partir de mañana mismo.

Para coordinar ese traspaso de poder, Rajoy eligió a una persona de su máxima confianza, Soraya Sáenz de Santamaría, exportavoz del PP en el Congreso de los Diputados, y que aparece en todas las quinielas que manejan los medios españoles sobre el nuevo Ejecutivo, en algunas incluso como vicepresidenta primera o "número dos".

Hoy, en declaraciones a una cadena de radio, Sáenz de Santamaría, se mostró partidaria de acelerar al máximo el traspaso de poderes al nuevo Gobierno al considerar que el país está en una situación "extraordinaria" debido a la gravedad de la crisis económica.

"No puede ser que los plazos vayan en perjuicio del interés general y de la rápida asunción de problemas", señaló en alusión a los pasos establecidos en la Constitución española y en la ley electoral para el cambio de gobierno.

Conforme a ese proceso establecido, el nuevo parlamento se constituirá el 13 de diciembre.

A partir de ese día el rey Juan Carlos como jefe de estado mantendrá consultas con los partidos antes del debate de investidura del nuevo presidente, que se calcula que será en torno al día 20 de diciembre, tras el cual Rajoy jurará o prometerá su cargo ante el Rey antes de anunciar la composición de su gabinete.

Zapatero ofreció hoy al PP la "máxima colaboración" en las próximas semanas en las que su Ejecutivo estará en funciones, en las que dijo actuará con "sentido de la responsabilidad" ante la complicada situación económica del país, acuciado por la necesidad de hallar una rápida salida a la crisis.

La delicada situación económica que vive el país, con casi cinco millones de desempleados (el 21,52 % según datos de la última encuesta de población activa), los anuncios que hablan del peligro de una nueva recesión y las presiones sobre la deuda soberana en los mercados, estuvo muy presente en la reunión de los dirigentes del PP.

Según Cospedal, Rajoy presentó como sus principales objetivos: decir la verdad de la situación a los españoles, consultar con los partidos con representación parlamentaria, poner orden, cumplir las responsabilidades, realizar las reformas necesarias y "tener un gobierno presidido por el rigor y la constancia".

Sobre esas premisas, y sin avanzar medidas concretas, el líder conservador planea sacar al país de la crisis, con "un compromiso inequívoco y rotundo con Europa y con las instituciones europeas, con un compromiso claro con el euro".

Los dirigentes de los principales países europeos y de las instituciones de la UE han felicitado a Rajoy por su rotunda victoria, y en el caso de la canciller alemana, Ángela Merkel, habló hoy con él por teléfono.

El líder conservador volvió a advertir hoy de que no deben esperarse milagros, y aludió a las presiones sobre la deuda española en los mercados para apuntar que la solución "tiene que venir de una estrategia conjunta y operativa de toda la zona euro".

Pero, pese al vuelco electoral en España y al cambio del gobierno que trae consigo, los mercados hoy no han aflojado su presión sobre la deuda soberana.

La prima de riesgo española ha vuelto a subir a 464 puntos básicos por encima de los 441 en los que cerró el viernes, y la Bolsa bajó el 3,48 por ciento, ajena asimismo al cambio electoral.

María Luisa González