Ministros y delegados de Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú, Surinam y Venezuela, que forman la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA), debatirán mañana proyectos de desarrollo en esa región, que atesora uno de los ecosistemas más delicados y amenazados del planeta.

La XI Reunión de Ministros de Relaciones Exteriores de los Países Miembros de la OTCA se celebrará en la ciudad brasileña de Manaos, en el corazón del mayor pulmón vegetal del mundo, y servirá además para que los países amazónicos cotejen sus posiciones de cara a la Cumbre de Cambio Climático (COP-17) que se realizará en Durban (Sudáfrica) a partir de la próxima semana.

Asimismo, el encuentro será la primera oportunidad para que los representantes de los ocho países que comparten la Amazonía debatan sus propuestas para la Conferencia sobre Desarrollo Sostenible Río+20, que Brasil y la ONU organizarán en junio del año próximo, según explicaron fuentes oficiales brasileñas.

Más allá de esas próximas citas internacionales, los ministros de la OTCA deberán hacer un repaso de las acciones emprendidas por cada país en el marco de la Agenda Estratégica para la Amazonía, aprobada el año pasado en Lima por ese organismo regional.

En ese documento se plantean diversos objetivos, sobre todo en términos de protección medioambiental, pero también de apoyo a pueblos indígenas en las áreas de salud y educación, y de desarrollo sostenible de diversas actividades económicas, con especial énfasis en el turismo de aventura y con perfil ecológico.

Aunque la preservación del ecosistema es una de las metas centrales de la Agenda Estratégica, en ese documento también se proponen medidas de corte social para mejorar la vida de los 34 millones de habitantes que tiene la región, de los cuales 25 millones residen en la parte brasileña, que es la más extensa.

Según un reciente informe de la Articulación Regional Amazónica (ARA), una red de movimientos sociales de los ocho países, durante la última década ha habido avances sociales importantes, pero las desigualdades, la informalidad laboral y las deficiencias en los servicios de salud y educación persisten en toda la región.

"La Amazonía sigue marginada de los beneficios socio-económicos y del desarrollo nacional en cada uno de los países de la cuenca", dice el estudio elaborado por la ARA, divulgado la semana pasada.

En el plano medioambiental, sostiene que "ninguno de los países amazónicos ha sido capaz" de controlar la depredación generada por la creciente actividad de industrias legales o ilegales, así como la pérdida de selvas causada por proyectos estatales.

Entre los últimos casos se inscriben el reciente conflicto entre el Gobierno boliviano e indígenas que se oponían a una carretera que sería construida con financiación brasileña a través de un santuario ecológico, o las protestas en Brasil contra la hidroeléctrica de Belo Monte, que será erguida en plena selva amazónica.

En el marco de la XI Reunión de los Ministros de Relaciones Exteriores de la OTCA, en Manaus se celebrará el miércoles un foro sobre desarrollo sostenible que reunirá a expertos en cuestiones medioambientales de los ocho países.

Tanto la reunión de ministros como el seminario serán realizados en un hotel situado en medio de un denso bosque y a la orilla del río Negro, el mayor afluente del Amazonas, que es a su vez el más largo y caudaloso del mundo y que con la selva que lo rodea acaba de ser declarado como una de las siete maravillas de la naturaleza.