La Asamblea General de la ONU aprobó hoy por consenso una resolución en la que los países miembros reiteraron su compromiso con la reconstrucción de Afganistán, su proceso de transición y su lucha por acabar con el terrorismo.

Los Estados miembros se comprometieron de nuevo a "apoyar al Gobierno y al pueblo de Afganistán mientras reconstruyen un Estado estable, seguro, económicamente autosuficiente y libre de terrorismo y las drogas, y mientras refuerzan los pilares de una democracia constitucional", señala el documento adoptado.

La resolución repasa todos los "desafíos" a los que las autoridades afganas y la comunidad internacional se enfrentan en el país asiático, sobre todo en materia de seguridad debido a la actividad terrorista de los talibanes.

"Pedimos a los Estados relevantes y a las organizaciones internacionales que permanezcan comprometidos en el proceso de paz liderado por los afganos", subraya la resolución, que también expresa su apoyo a los esfuerzos del Gobierno afgano para lograr la reconciliación en el país.

Alemania fue el país encargado de presentar este año la resolución, que estaba patrocinada por varias decenas de países más, entre ellos España, y su embajador ante la ONU, Peter Wittig, destacó el "progreso" de la transición sobre el terreno en materia de seguridad.

"Esta resolución es más que un renovado mensaje de solidaridad. Subrayamos que los afganos pueden contar con el apoyo a largo plazo de Naciones Unidas y sus Estados miembros, más allá de la meta de 2014", dijo Wittig, quien destacó la importancia de la conferencia internacional que acoge Bonn (Alemania) el 5 de diciembre para mostrar el compromiso internacional con el país asiático.

España, uno de los países que patrocinó la resolución y nación que contribuye con tropas en Afganistán, reafirmó asimismo su "firme compromiso" con el desarrollo del país y su respaldo a "los esfuerzos del Gobierno afgano en la transición", indicó el embajador español ante la ONU, Juan Pablo de la Iglesia.

"Nuestro objetivo común es que la transición sea irreversible y sostenible. Para ello son necesarios esfuerzos adicionales en el ámbito del Estado de derecho, incluyendo la lucha contra la corrupción, y los derechos humanos, con especial atención a los mujeres y niños", dijo De la Iglesia en su intervención.

El embajador mostró la "satisfacción" de España "con la forma en que la transición avanza" y subrayó que el compromiso de su país "con el asesoramiento, capacitación y apoyo a las fuerzas de seguridad afganas" se mantendrá desde ahora y hasta que se complete la transición en 2014.

El diplomático recordó, además, el "alto precio" pagado por España en la misión al ser ya 98 los militares de esa nacionalidad que han perdido la vida hasta ahora en el país asiático, a quienes rindió homenaje, especialmente a sargento Joaquín Moya Espeja, fallecido ahora hace quince días.

Varios países subrayaron durante la reunión de la Asamblea General que Afganistán puede contar con su colaboración después de 2014, entre ellos el Reino Unido, cuyo embajador ante la ONU, Mark Lyall Grant, indicó que la colaboración entre ambos países "durará mucho más allá del fin de la transición".

"Continuaremos adelante con nuestra sólida relación con Afganistán basada en la diplomacia, el comercio, la ayuda y el desarrollo, y seguiremos apoyando al Gobierno y a las fuerzas de seguridad a través de entrenamientos y orientación", dijo el diplomático británico.