Hollywood, considerada durante años la tierra de los excesos, se está volviendo un tanto más austera en un momento en que los ejecutivos de la industria cinematográfica se replantean si están dispuestos a financiar una superproducción.

Después de años de aumentar los presupuestos para satisfacer las expectativas del público, los estudios de cine están haciendo recortes y cancelando proyectos que resultan demasiado costosos. Las propuestas de películas caras, que habrían sido aprobadas sin problema hace unos años, son sometidas ahora a un escrutinio cuidadoso. Y quienes logran que sus propuestas sean aceptadas, deben aceptar que las películas se realicen sin tantos efectos especiales, con actores que cobran menos dinero y con menos locaciones para el rodaje.

En los últimos cinco años, los grandes estudios han recortado el número de películas que estrenan anualmente en casi un tercio, para reducir costos y evitar que grandes producciones compitan entre sí al debutar en cartelera el mismo fin de semana.

En julio, dos grandes proyectos que iban a la mitad se frenaron por presiones presupuestarias. The Walt Disney Co. detuvo el rodaje de "The Lone Ranger" (El Llanero Solitario), estelarizada por Johnny Depp, pese a que los sets habían comenzado a construirse en Nuevo México. Y Universal canceló "The Dark Tower" (La Torre Oscura), una producción ambiciosa de tres películas y dos series de televisión basada en los libros de Stephen King.

Una persona cercana a los proyectos de Disney dijo que el presupuesto de "El Llanero Solitario" había excedido los 250 millones de dólares, y que la empresa lo reduciría a 200 millones.

En octubre, los productores informaron que el presupuesto se había reducido y que la película se estrenaría a mediados del 2013.

Universal, que este año se convirtió en una unidad de la proveedora de TV por cable Comcast Corp., se retiró del proyecto de "La Torre Oscura" por problemas con el modelo de negocios, de acuerdo con otra persona cercana a ese asunto.

El director general de Disney, Bob Iger, explicó en julio la estrategia de la compañía frente a un grupo de analistas.

"Nuestra intención es analizar con mucho cuidado lo que cuestan las películas", dijo Iger. "Si no podemos llevar el costo a un nivel con el que estemos cómodos, creo que será mejor reducir el tamaño de nuestra apuesta que hacer películas cada vez más grandes y riesgosas".

Y todo obedece a la caída en las ventas de DVDs.

Hasta fechas recientes, los estudios podían darse el lujo de producir múltiples filmes con escenas emocionantes, efectos especiales muy costosos y actores que cobraban salarios estratosféricos. Aunque muchas de estas películas costaban más de lo que recaudaban en las taquillas, Hollywood contaba con obtener ganancias mediante ventas robustas de DVDs.

"El auge en la compra de DVDs ocultó muchos pecados en la parte intermedia de la década pasada", dijo Tom Adams, principal analista y director de medios de la consultoría IHS Screen Digest en Estados Unidos.

Pero está terminando la era del DVD. IHS señaló que las ventas de discos de video en Estados Unidos cayeron de 10.300 millones de dólares en el 2004 a 7.000 millones el año pasado.

La popularidad de las opciones económicas de alquiler de películas, como Netflix y Redbox, junto con la piratería, han abatido las ventas de DVDs, limitando o acabando incluso con las ganancias de la industria cinematográfica. Las ventas de discos Blu-ray y las ventas legales de contenido en internet no han compensado la caída.

Las finanzas de Hollywood se han visto presionadas por los presupuestos de las películas, que han aumentado en forma sostenida durante el último par de décadas. El costo promedio de las películas de los grandes estudios se incrementó a 78 millones de dólares en el 2011, en comparación con 42 millones en 1995, de acuerdo con Bruce Nash, fundador y presidente de Nash Information Services LLC, que opera el sitio The-Numbers.com.

Además, la tendencia implica que cada gran proyecto cinematográfico enfrenta más presiones para tener éxito. Nash considera que Hollywood confiará por ende en material que ha probado su éxito — como las continuaciones y las nuevas versiones de un filme — en vez de lanzarse a realizar proyectos riesgosos y caros como lo fue "Avatar".

"Los estudios están dispuestos a gastar dinero en franquicias bien establecidas", dijo Nash. "No hay tanto entusiasmo por franquicias completamente nuevas y creadas desde cero".

Los productores de "La Torre Oscura" se esfuerzan por seguir adelante con el proyecto pese a que los estudios dieron marcha atrás. Existe la posibilidad de que se filme con menos dinero.