Gilead Sciences Inc. aceptó pagar alrededor de 11.000 millones de dólares por el desarrollador de fármacos Pharmasset Inc., que representa una apuesta muy alta en los tratamientos experimentales para la hepatitis C.

La cantidad significa una prima de 89% sobre el cierre del viernes de la acción de Pharmasset, que tiene sus oficinas centrales en Princeton, Nueva Jersey.

Pharmasset no tiene productos en el mercado pero investiga un posible tratamiento oral combinado contra la infección viral que podría convertirse en la opción preferida si los estudios muestran que funciona bien como los cocteles de fármacos que contienen el medicamento inyectable interferon.

"El tratamiento podría ser el factor dominante en un nuevo modelo no inyectable para el tratamiento de la hepatitis C", dijo el analista Maged Shenouda, de la firma Stifel Nicolaus. "Esa es la apuesta, pero es una apuesta muy alta, de 11.000 millones de dólares".

La hepatitis C — un mal que pone en peligro la vida del enfermo — puede dañar al hígado y es la principal causa de los trasplantes de ese órgano en Estados Unidos.

Los analistas prevén que la enfermedad se convertirá en un problema de salud grave debido al envejecimiento de la numerosa generación que nació después de la II Guerra Mundial y que incluye a algunas personas que consumieron drogas intravenosas cuando fueron jóvenes.

La hepatitis C contamina la sangre y puede contraerse por compartir jeringas o tener relaciones sexuales con una persona infectada.

Algunas personas pudieron haber contraído la enfermedad, que tarda años en manifestarse, mediante transfusiones que se les hayan efectuado antes de 1992, cuando comenzaron a hacerse pruebas a los suministros de sangre para detectar si venían contaminadas con el virus.

El analista Erik Gordon, de la Facultad de Negocios Ross de la Universidad de Michigan, describió la transacción como un "riesgo terrible" para Gilead.

Destacó que las acciones de Pharmasset se negociaron en 2010 en el rango de los 20 dólares y que el precio que pagará Gilead multiplica el riesgo del acuerdo.

"A ese precio, más vale que todo funcione perfectamente", dijo.