La contundente derrota del Partido Socialista en las elecciones generales en España ha dejado a Europa prácticamente sin gobiernos de izquierda.

A pesar de que el giro a la centroderecha comenzó hace unos años en Francia y Alemania, el cambio de tendencia se ha acentuado con la crisis económica y financiera.

En mitad de la peor tempestad económica desde la Segunda Guerra Mundial, los votantes indecisos españoles buscaron refugio en los conservadores, según algunos analistas.

"El centro derecha es como una preferencia natural en tiempos de crisis", dijo Piotr Kaczynski, del Centro de Estudios de Política Europea. "Las sociedades tienden a votar conservador en tiempos de crisis y más centroizquierda o progresista en ciclos de expansión económica", agregó.

El mapa de la Unión Europea luce prácticamente azul, el color asociado tradicionalmente a la derecha. Pero hay excepciones.

Dinamarca y Austria están gobernados por formaciones de corte socialdemócrata. Y los socialistas franceses tienen serias opciones de derrotar a Nicolás Sarkozy en las elecciones presidenciales de 2012.

Pero, según Kaczynski, las últimas elecciones en Europa evidencian que la izquierda libra una complicada batalla para recuperar el terreno perdido y credibilidad en sus mensajes, a pesar de algunos movimientos espontáneos anticapitalistas como "Ocupa Wall Street" en Estados Unidos.

En la actual crisis, los españoles, que lidian con un desempleo de 21,5%, infligieron al socialismo su mayor castigo electoral en 30 años y optaron por el centroderechista Partido Popular. En 2010, los votantes desalojaron del poder al Partido Laborista en Inglaterra y a los socialistas en Portugal, en ambos casos eligiendo opciones conservadoras.

Recientemente, un ejecutivo tecnócrata relegó a un gobierno socialista en Grecia.

Según Kaczynski, no hay una regla general por la que un gobierno pierda las elecciones debido a la crisis. Por ejemplo, Letonia, Estonia y Polonia dieron una segunda oportunidad en las urnas a sus gobiernos a pesar de la delicada situación económica.

No fue el caso de España, donde el desempleo y el estancamiento económico pasaron factura a los socialistas de José Luis Rodríguez Zapatero.

Como resultado, el Partido Popular, con Mariano Rajoy a la cabeza, logró el domingo una holgada mayoría absoluta de 186 de los 350 escaños de la cámara baja del Parlamento.

El socialismo perdió cuatro millones de votos con respecto a 2008, obtuvo 110 escaños --59 menos de los que tenía hasta el momento-- y cosechó su peor resultado en la era democrática inaugurada tras la muerte del dictador Francisco Franco en 1975.

Pero muchos analistas creen que Europa no vive un cambio ideológico, sino más bien coyuntural; como demuestra el hecho de que un conservador, Silvio Berlusconi, se haya visto obligado a dejar el poder en Italia debido a la grave crisis del euro.

"No diría que Europa está girando a la derecha. Básicamente, la crisis está machacando a los gobernantes", dijo Antonio Barroso, del Grupo Eurasia.

Agregó que "la gente está desencantada, hay malos datos económicos, mucho desempleo y se está votando por otras alternativas".

En ese sentido, Stephen Lewis, de la agencia de inversiones británica Monument Securities, señaló que es normal que la gente elija la derecha en situaciones financieras extremas, como ocurrió en 1930 después de la gran depresión.

"No es una sorpresa que estemos viendo emerger estos gobiernos de derechas en las elecciones o impuestos desde Bruselas" la sede de la Unión Europea, afirmó Lewis.