Un mexicano está pidiendo una visa humanitaria para continuar su tratamiento de diálisis en Estados Unidos, de donde fue recientemente deportado.

Francisco Cortez López, quien vivía sin autorización en Estados Unidos, dijo que fue deportado a Tijuana el martes, horas después de ser detenido en su casa de Pasadena, al norte del centro de Los Angeles.

El mexicano de 43 años dijo el lunes a The Associated Press que fue detenido y deportado pese a que avisó que estaba recibiendo diálisis dos veces por semana y que, como prueba, mostró los dos tubos intravenosos que todavía tiene puestos.

"No les importó su salud para nada", denunció su esposa Teresa Chávez.

Cortez López, quien trabajaba en Estados Unidos como plomero y electricista, añadió que no ha recibido diálisis desde que fue deportado pues no tiene dinero para pagar el tratamiento en México. En Estados Unidos, la diálisis estaba siendo cubierta por el servicio público, agregó su esposa, quien limpia casas por su cuenta.

"No sé cuanto tiempo más voy a durar sin diálisis", dijo el mexicano a la AP desde el refugio La Casa del Inmigrante, en Tijuana. "Me duele todo el cuerpo y me siento muy cansado. Sé que estoy contra el tiempo pero no puedo hacer nada".

La deportación ocurre cuando el Departamento de Seguridad Interna, agencia matriz de inmigración, se apresta a revisar unos 300.000 casos de inmigración y poner en práctica una política anunciada en junio que otorga a agentes flexibilidad necesaria para enfocarse en deportaciones de convictos de delitos graves.

El ICE dijo a través de su portavoz Lori Haley que investigará el caso.

La Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes en Los Angeles solicitó se conceda una visa humanitaria para el paciente de diálisis.

"Creo fuertemente que esta deportación fue un error y que puede ser corregida", dijo Angélica Salas, directora ejecutiva de la organización en favor de los inmigrantes, en una carta dirigida al ICE.

El inmigrante ha reiterado este pedido a través de su abogada, Meredith Brown.

Cortéz López y su esposa contaron que el padre de tres hijos fue deportado luego que agentes llegaron a su casa preguntando por una persona desconocida. Después de que dijeron que no conocían al individuo, los agentes pidieron que los ocupantes de la casa se identificaran.

Chávez, quien es salvadoreña, mostró su residencia temporal y sus tres hijos se identificaron como ciudadanos de Estados Unidos. Cortez López, quien tenía pendiente una orden de deportación, no mostró documentos legales para vivir en el país y fue detenido.

El mexicano agregó que recibe diálisis desde septiembre en el Centro de Diálisis Huntington, en Pasadena. Tiene ambos riñones pero funcionan entre 5% y 6%, de acuerdo con Chávez.