Un lago que desaparece constituye el punto central en una batalla legal en la que participan agricultores y ecologistas sobre la manera en que el sur de California obtiene agua, una disputa cuyas consecuencias podrían afectar toda la zona oeste de Estados Unidos.

Un tribunal de apelaciones, de tres jueces, de California escuchará los argumentos el lunes y se prevé que emitirá un veredicto en los próximos tres meses.

El Tercer Distrito de Apelaciones en Sacramento analiza la anulación de un acuerdo histórico de 2003 que creó la mayor transferencia de agua del campo a la ciudad del país y diseña nuevas reglas para dividir la parte del río Colorado que le corresponde al estado.

Durante mucho tiempo, California utilizó más agua del río Colorado que la que le fue asignada en acuerdos con México y con los estados de Arizona, Colorado, Nevada, Nuevo México, Utah y Wyoming.

Agricultores y expertos ambientales implicados en la demanda legal argumentan que el pacto se encuentra profundamente viciado, mientras que las agencias del agua de California dicen que resulta crucial mantener una paz precaria en el caso del río.

La corte otorgó 45 minutos a cada parte para que expongan su caso y pidió a los abogados enfocarse en si el estado de California violó o no su Constitución al emitir prácticamente un cheque en blanco para restaurar el lago Salton, que se desvanece.