Bolivia podría llevar a Chile a un arbitraje internacional si el gobierno de Santiago no revierte la privatización de un puerto y un ferrocarril chilenos por el que Bolivia tiene a un puerto marítimo, dijo el vicecanciller Juan Carlos Alurralde.

"Esperamos no llegar a esa instancia, pero si el libre tránsito (hacia el puerto) se sigue dificultando y el monopolio privado se amplia al ferrocarril, probablemente tengamos que resolver en una corte de arbitraje internacional tal como manda el tratado de 1904", dijo Alurralde a The Associated Press el lunes tras un breve encuentro con la prensa.

Bolivia perdió su litoral en una guerra con Chile en 1879 en la que tuvo de aliado a Perú. Tras la guerra, Chile garantizó en el tratado de 1904 el libre tránsito a Bolivia por el puerto chileno de Arica y construyó un ferrocarril a tal efecto. La Paz alega que la privatización de ambos vulnera su derecho al libre tránsito por puertos chilenos.

El malestar boliviano aumentó tras el anuncio de Chile de ceder la administración del ferrocarril Arica-La Paz, que no está funcionando, a la compañía privada Empresa Portuaria de Arica (EPA) que también administra desde hace tiempo el puerto de Arica por donde Bolivia mueve más de 90% de su comercio exterior.

Alurralde dijo que su país pidió que Chile le ceda la administración del puerto y del ferrocarril porque "en virtud del tratado (ambos) no pueden ser transferidos a la iniciativa privada... Nosotros creemos que debe ser asumido por los gobiernos", dijo.

No obstante, el gobierno boliviano confía en solucionar las diferencias a través de una negociación que quedó interrumpida en marzo cuando el presidente Evo Morales anunció que su país demandará a Chile ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya porque no dio respuesta a la demanda boliviana de una salida propia al mar.

Sin embargo, la advertencia no se concretó. "Les instamos (a Chile) a continuar el diálogo y debe ser formal, no puede ser a nivel de la prensa", sostuvo Alurralde.

El gobierno de La Paz reclamó antes que la privatización del puerto de Arica implicó un aumento de tarifas para Bolivia.