El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha frenado la aprobación parlamentaria de la polémica propuesta de ley para limitar la financiación de ONG por gobiernos extranjeros, que la pasada semana recibió luz verde de una comisión ministerial, informa hoy el diario "Haaretz".

Netanyahu pospondrá indefinidamente las apelaciones presentadas contra la aprobación por la citada comisión, por lo que los diputados nunca podrán ratificar la iniciativa -considerada antidemocrática-, señala el rotativo en base a fuentes oficiales.

"Ahora mismo no hay intención de mantener una discusión en las reuniones del gabinete. Netanyahu tendrá que decidir cuándo y cómo resucitar estas propuestas, si es que lo hace. Esto también depende de la presión que afronte", indicaron.

Otras fuentes cercanas a los promotores de esta y otras propuestas que también han sido tildadas de antidemocráticas tienen la sensación de que "Netanyahu está trabajando para aplastarlas, quizás asustado por las críticas que ha escuchado de representantes (diplomáticos) extranjeros y de la Fiscalía General".

La ley, que en su momento recibió el apoyo de Netanyahu, tiene como objetivo imponer un techo de 20.000 shekels (cerca de 4.000 euros o 5.600 dólares) a las ayudas de "entidades estatales extranjeras" a aquellas ONG israelíes vagamente calificadas como "políticas", lo que se significa en la práctica las que trabajan por los derechos humanos en los territorios palestinos ocupados.

La iniciativa nació de dos diputados de su propio partido, el derechista Likud: Tzipi Hotovely y Ofir Akunis, quien aseguró ayer que modificar el borrador inicial, como le ha pedido Netanyahu, "llevará algo de tiempo".

La comisión ministerial aprobó una segunda iniciativa por la que se pretende gravar con un 45 por ciento las donaciones que hagan gobiernos extranjeros a aquellas organizaciones no gubernamentales no aptas para recibir dinero del Estado.

La UE, EEUU y otros países, principales donantes de estas ONG, han exhortado a Netanyahu a rechazar las nuevas propuestas.

Antes del voto en la comisión ministerial, el embajador de la UE en Tel Aviv, Adrew Standley, contactó con el asesor de seguridad nacional del primer ministro, Yaakov Amidror, y le advirtió de que, si prosperan, estas propuestas podrían dañar la imagen de Israel en el mundo occidental como estado democrático.