Los nuevos líderes de Libia dijeron el domingo que juzgarán en el país al hijo mayor del fallecido dictador Moamar Gadafi y que no lo entregarán a la Corte Penal Internacional, donde está acusado de crímenes contra la humanidad.

Entretanto, el gobierno anunció la captura del ministro de espionaje del derrocado gobierno, que es también buscado por la corte.

Empero, una de las complicaciones surgidas es que los ex insurgentes que capturaron la víspera a Seif al-Islam Gadafi se niegan a entregarlo a las autoridades nacionales en Trípoli, lo que plantea dudas de si recibirá un juicio justo, además de demostrar el escaso control que tiene el gobierno central en el resto del país.

En la capital, el ministro de Información Mahmud Shammam dijo que el ministro de Inteligencia Abdalá al-Senoussi fue capturado vivo el domingo por una brigada de una zona meridional llamada Fazan, no muy lejos de donde fue capturado el hijo mayor de Gadafi cuando intentaba huir a la vecina Níger.

Aunque está reclamado por la Corte Penal Internacional en Holanda, Libia intentará juzgar a ambos en el país.

Antes de la captura de al-Senoussi, Shammam dijo que Seif al-Islam, el heredero aparente de su padre, debe ser juzgado en Libia pese a que los nuevos líderes del país no han establecido un sistema judicial.

"Es justo para el pueblo libio que sea juzgado aquí. ... Seif al-Islam cometió crímenes contra el pueblo libio, dijo Shammam a The Associated Press.

"La CPI es un tribunal secundario y el pueblo de Libia no permitirá que Seif al-Islam sea juzgado fuera", agregó Shammam.

Incluso tras la caída de Gadafi en agosto y su captura y muerte en octubre, las numerosas facciones armadas de Libia — con frecuencia rivales — se han negado a deponer las armas, creando temores de nueva violencia e inestabilidad.

"Tenemos prioridad sobre Seif al-Islam. Lo capturamos nosotros y fuimos los líderes de vanguardia en esta revolución", dijo Tahir al-Turki, presidente del consejo local, al explicar por qué no será enviado a la capital.

"Estará más seguro con nosotros en Zintan. Desconocemos quién se hará cargo de él o quién se ocupará de él en Trípoli", agregó.

El jefe del consejo militar de Zintan, el coronel Mohamed al-Khabash, dijo el domingo que Seif al-Islam quedará detenido en Zintan hasta que se establezca un sistema judicial en Libia.

Las turbias circunstancias que rodean a las muertes de Gadafi y otro de sus hijos, Muatassim, y la decisión de mostrar sus cadáveres en público han generado críticas de los grupos defensores de los derechos humanos.

Marek Marczynski, un representante de Amnistía Internacional, exhortó a los libios a transferir a Seif al-Islam a la sede de la CPI en Holanda lo antes posible.

"La CPI tiene una orden de arresto en su contra y eso es lo que debe hacerse. Debe ser presentado ante un juez en cuanto se pueda", dijo.