El Ejército iraní prueba un radar y equipos de guerra electrónica en las maniobras de defensa aérea que comenzaron el pasado viernes y finalizarán el próximo martes en el este del país, informó hoy la agencia iraní, IRNA.

Según declaró el coronel Abolfazl Sepehri, portavoz de las maniobras, las primeras fases, dirigidas por la Base de la Defensa Aérea Jatam al Anbiya, estuvieron destinadas a mantener lista la red de radares de Irán, y la coordinación entre unidades y cuerpos militares y auxiliares.

Estos ejercicios se realizan en medio de una tormenta internacional en torno al programa nuclear iraní, provocada por las críticas al Gobierno de Teherán del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).

La Junta de Gobernadores del OIEA aprobó el pasado viernes una moción elaborada por Alemania, China, Francia, EEUU, Reino Unido y Rusia en la que muestra su "profunda y creciente preocupación" por los indicios de que Irán trabaja para desarrollar bombas atómicas.

En las maniobras, que cubren un territorio de unos 800.000 kilómetros cuadrados, casi la mitad de la superficie de Irán, se está empleando, además, artillería, misiles y sistemas integrados de defensa, para evitar posibles interferencias en los radares y en las telecomunicaciones.

Los equipos de lucha electrónica han probado fórmulas para interferir en los sistemas de navegación de hipotéticas aeronaves enemigas, en las dos primeras fases de las maniobras, según la fuente.

La efectividad de las redes integradas de radar, de los equipos de ataque tierra-aire y de los sistemas para recogida de datos se probarán en la fase siguiente.

Las maniobras, en las que intervienen un gran número de unidades militares de combate y de inteligencia están dirigidas a reforzar la coordinación entre cuerpos castrenses y la protección de zonas pobladas y centros estratégicos, en especial instalaciones nucleares, indicó IRNA.

En días pasados, personalidades de EEUU e Israel han sugerido un eventual ataque contra instalaciones nucleares de Irán, un país sometido a sanciones internacionales por la ONU, EEUU y la Unión Europea por su programa de desarrollo atómico.

Parte de la comunidad internacional, con EEUU a la cabeza, sospecha que el programa nuclear iraní tiene una vertiente militar, destinada a fabricar armas atómicas.

Irán lo niega y asegura que sus fines son exclusivamente civiles, en especial generar energía y producir isótopos radiactivos para usos médicos.