El silencio de los dueños de 29 equipos de la NBA ante el no rotundo del sindicato a la última oferta para salvar la temporada ha acelerado el afán de muchos jugadores de buscar espacio en otros torneos, advirtieron hoy expertos.

A las primeras voces que admitieron su interés en buscar nuevos caminos, se sumaron en las últimas horas las declaraciones de estrellas como Kevin Durant, de los Thunder de Oklahoma City; y Dwyane Wade, del Heat de Miami.

Han admitido que desean conocer las posibilidades reales de competir en el extranjero, especialmente en Europa y China.

El sindicato rechazó la última oferta de los equipos de la NBA de llegar a un acuerdo para salvar una temporada de al menos 72 partidos si comenzaba la competición el próximo 15 de diciembre.

Tras la visión "catastrófica" del comisionado de la NBA, David Stern, los dueños han guardado silencio ante el convencimiento de que la temporada del 2011-12 se encuentra en estado terminal.

Los dueños de la NBA sostuvieron una teleconferencia de veinte minutos el pasado jueves sobre las últimas noticias de la situación laboral, que ya ha llegado a dos tribunales federales con dos demandas antimonopolio de los jugadores.

Pese a que Stern había adelantado que llevar el conflicto laboral a los tribunales era la "opción perdedora", los abogados de los jugadores están convencidos de que solo así van a presionar un acuerdo con los dueños, o de lo contrario tendrán que recibir millones de dólares en compensación por las perdidas.

Los jugadores se quedaron el pasado martes sin su primer cheque de salario y el promedio de lo que dejaron de cobrar los más de 450 jugadores que militan en los 30 equipos fue de 220.000 dólares.

Los dueños tienen retenido todo el dinero que deben pagar a los jugadores y además los costos de gestión son mínimos desde que establecieron el cierre patronal el 1 de julio.

Stern habló con los 29 de los equipos, ya que los Hornets de Nueva Orleans todavía pertenecen a la NBA, para "actualizarle" del avance del conflicto laboral.

La actitud tomada por Stern y los dueños deja claramente al descubierto que después de la oferta rechazada el pasado lunes y las demandas legales de los jugadores, no serán ellos los que intenten primero volver a la mesa de negociaciones.

El comisionado de la NBA considera que el sindicato nunca dijo en realidad lo que quería conseguir y luego ya tenían todo preparado para llevar el asunto al campo legal.

Los dueños también estaban preparados para este paso y aunque no les importaría volver a la mesa de negociaciones también son conscientes que la temporada 2011-12 se puede perder por completo. De momento ya han sido cancelados 324 partidos hasta el próximo 15 de diciembre.

Se conjetura que las partes vuelvan a sentarse a negociar a partir de finales de diciembre, pero ya no habrá tiempo suficiente para montar un calendario que les pueda ser válido a los dueños.

Los dueños no van a aceptar una reducida a 50, como sucedió en el conflicto laboral de 1999.

Cerca de la mitad de los dueños, incluyendo al legendario exjugador Michael Jordan, mayor accionista de los Bobcats de Charlotte, no estaban a favor con el 50-50 en el reparto de ingresos de baloncesto que le ofreció Stern al sindicato en la última propuesta que tuvieron sobre la mesa y rechazaron.

Decisión, que los dueños más opuestos a hacer concesiones a los jugadores, vieron con gran alivio ya que en el fondo esa era la esperanza que albergaban para no tener que enfrentarse a una votación posterior de aprobación del convenio colectivo.

Como había adelantado también el comisionado Stern, el "invierno nuclear" llegó ya con varios meses de anticipación a la NBA.