Un comandante de la Guardia Revolucionaria iraní que murió durante una explosión en un depósito de municiones la semana pasada participaba en la prueba de un misil intercontinental cuando ocurrió el estallido, publicó el sábado un diario gubernamental citando al hermano del militar.

Horas más tarde, el familiar negó haber hecho tales declaraciones.

Las versiones contradictorias reflejaron lo extremadamente delicado del tema en Irán. La explosión mató al menos a 21 personas, entre ellos el general Hasan Tehrani Moghaddam, quien estaba a cargo del programa de misiles del país.

Irán ha dicho que un accidente causó la enorme explosión del 12 de noviembre en un sitio de cercano a Bidganeh, 40 kilómetros (25 millas) al suroeste de Teherán, y ha rechazado firmemente las sospechas de Occidente de que el espionaje israelí causó el estallido en un ataque preventivo contra armas que potencialmente podrían afectar al estado judío.

Un hermano del militar, Mohammad Moghaddam — un efectivo de la Guardia — fue citado por el periódico gubernamental "Irán" diciendo que la explosión se produjo durante pruebas del misil de largo alcance. No negó que el estallido haya sido accidental.

"Perdió la vida mientras hacía una prueba final del misil", dijo Moghaddam. "El proyecto estaba en la fase final de pruebas. Estaba relacionado con un misil balístico intercontinental... Fue un proceso confidencial, completamente de alta tecnología", agregó.

Las citas, que fueron omitidas de la versión impresa del periódico, aparecieron inicialmente en el sitio de internet del periódico el sábado por la madrugada, pero fueron eliminadas al final del día.

Casi al mismo tiempo, la agencia semioficial Fars — considerada cercana a la Guardia Revolucionaria — informó que Moghaddam negó haber hecho tales declaraciones y dijo que el periódico del gobierno usó citas que no eran suyas.