La Universidad de California en Davis abrió una investigación luego de que un video mostró a un policía rociando gas pimienta a varios manifestantes sentados pacíficamente en el suelo y con los brazos entrelazados, mientras los observadores gritaban y clamaban que se detuviera.

La rectora de UC Davis, Linda Katehi, quien consideró escalofriante el video, dijo el sábado que está formando un equipo integrado por académicos, estudiantes y personal administrativo para revisar los hechos relacionados con la protesta del día anterior, mientras un grupo de la facultad pedía su renuncia por el incidente del viernes.

"El uso del gas de pimienta como se muestra en el video es escalofriante para todos nosotros y suscita muchas preguntas sobre la mejor manera de manejar situaciones como ésta", dijo Katehi en un mensaje publicado el sábado en el sitio de la universidad.

La protesta se organizó en apoyo al movimiento "Ocupemos Wall Street", en general, y en solidaridad con los manifestantes en la universidad de California en Berkeley, a quienes la Policía golpeó con porras el 9 de noviembre.

Las imágenes del plantel Davis, que circularon en YouTube y ampliamente en línea, causaron indignación inmediata entre profesores y alumnos. La Asociación de la Facultad Davis señaló el sábado en una carta que Katehi debería renunciar.

"El papel de la rectora es permitir una investigación abierta y libre, no suprimirla", dijo la asociación de la facultad en su carta.

También calificó la autorización de fuerza policial de Katehi como una "grave falla de liderazgo".

Más tarde, en una conferencia de prensa, Katehi dijo que lo que muestra el video es "triste y realmente muy inapropiado". Agregó que los acontecimientos que rodearon la protesta han sido duros para ella personalmente, pero manifestó que no tiene planes de renunciar.

En el video, el agente muestra el envase antes de rociar su contenido a los manifestantes sentados en un intento por quitarlos de ahí.

La Policía ha dicho que los manifestantes fueron advertidos en repetidas ocasiones que se usaría la fuerza si no desalojaban el lugar.