El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, entregó hoy en un homenaje póstumo la orden de la Independencia Cultural Rubén Darío al fallecido científico Alejandro Rodríguez, director y uno de los fundadores del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter).

El mandatario hizo entrega del máximo galardón para quienes se distinguen en el ámbito de la ciencia, las artes, la educación, la investigación, la comunicación y la cultura a Carmen María Lang, viuda del científico nicaragüense, fallecido este viernes a los 66 años de edad.

Durante un acto público en la Casa de los Pueblos, antigua Casa presidencial, transmitido por radio y televisión, Ortega destacó que Rodríguez, que tenía un doctorado en geofísica, fue un científico, investigador y estudioso de especialidades relativas a la tierra, las aguas y el clima.

"Le decimos a Alejando que continúa y continuará con nosotros contribuyendo en la lucha de este pueblo para proteger el medio ambiente, la naturaleza, los recursos naturales y para enfrentar los embates de la naturaleza", señaló Ortega en un breve discurso.

Rodríguez, que en diciembre cumpliría 67 años, murió este viernes en el Hospital Militar "Alejandro Dávila Bolaños" por problemas de salud, dijo a Efe una de sus asistentes en Ineter, sin precisar más detalles.

Al científico fallecido se le atribuye la modernización de Ineter, institución que informa sobre los sismos que ocurren en el país, vigila el comportamiento de los volcanes y otros fenómenos naturales.

Rodríguez, que falleció tras cuatro meses de permanecer enfermo en cama, dirigió el Ineter durante el primer Gobierno sandinista (1979-1990) y también en una segunda etapa desde enero de 2007, cuando asumió el poder nuevamente Ortega.

Junto al exdirector del Ineter, el también fallecido Claudio Gutiérrez, instauró la red sismológica nacional, estaciones telemétricas en tiempo real, vigilancia de los volcanes, el sistema mareográfico y el Sistema de Alerta Temprana ante inundaciones y tsunamis.

Los restos del científico nicaragüense fueron puestos en capilla ardiente en el edificio del Ineter, donde le rindieron honores, y será sepultado mañana en la provincia sureña de Rivas, donde nació.

En tanto, el Ineter en un comunicado lamentó el "sensible fallecimiento" de Rodríguez, quien deja cinco hijos: Alejandro, Esther, Roberto, Meyling y María Alejandra, todos con vida.

"La familia científica del Ineter se encuentra de duelo ante esta sensible pérdida", agrega esa institución, que destacó el ímpetu con el cual se desempeñaba Rodriguez, hombre a quien se recordará "por su conocimiento, humildad y gran corazón".