Después de quince días de frenética campaña electoral en la que recorrieron miles de kilómetros por toda España, los candidatos a las elecciones generales de mañana domingo aprovechan la jornada de reflexión de hoy para descansar, disfrutar de su familia y ver fútbol.

Los dos principales aspirantes a la Presidencia del Gobierno, el socialista Alfredo Pérez Rubalcaba, y el líder del opositor Partido Popular (PP), Mariano Rajoy, al que las encuestas apuntan como ganador, pasarán una jornada tranquila, principalmente dedicada a la familia y a los más allegados, y comparten planes para esta noche.

Ambos, seguidores confesos del Real Madrid, actual líder de la Liga de Primera División de Fútbol de España, dedicarán la noche del sábado a ver por televisión el partido de su equipo frente al tercer clasificado, el Valencia FC.

Rubalcaba, que confesó que dedicará unas horas de esta jornada de reflexión a dormir tras el agotador periplo que le llevó a recorrer miles de kilómetros por todo el país, dará un paseo con su esposa y tiene previsto compartir un almuerzo en la sede socialista con sus colaboradores más cercanos para agradecerles el esfuerzo que han realizado en la campaña.

Luego, pasará la tarde en su casa escuchando música y leyendo hasta que a las diez de la noche comience el encuentro del Real Madrid.

Mariano Rajoy, que según todos los sondeos tiene todo a favor para convertirse en el próximo presidente del Gobierno español después de ocho años en la oposición, también descansará, dará un paseo y comerá en familia.

Aunque el coordinador general de Izquierda Unida, Cayo Lara, confiesa que no es muy futbolero, también verá el partido entre el Real Madrid y el Valencia y hasta entonces dedicará el día a pasear con su perro por la vereda del río de su pueblo, la localidad manchega de Argamasilla de Alba, y comerá en familia.

Los demás candidatos de las formaciones minoritarias que concurren a los comicios tienen unos planes muy similares de descanso en familia en las horas previas a las elecciones en las que aspiran a reforzar su posición con los votos de los electores más descontentos por la crisis y desencantados con los dos grandes partidos españoles.

Casi 36 millones de electores están convocados mañana a las urnas para elegir a los 350 miembros de la cámara baja y a los 208 senadores que forman la cámara alta.

Todos los sondeos preelectorales vaticina la victoria del PP por mayoría absoluta y un fuerte castigo al gobernante PSOE por la crisis y el desempleo que sufre el país, con más del 21 por ciento de la población activa sin un puesto de trabajo, el 45 por ciento entre los menores de 25 años.