La cumbre de Asia Oriental finalizó hoy en la isla indonesia de Bali con las conversaciones centradas en la defensa de la seguridad marítima y la estabilidad regional, así como la cooperación económica entre los países de la zona.

El contencioso territorial en el mar de China Meridional ha protagonizado parte de los debates que los líderes de 18 países mantuvieron durante la jornada.

Los participantes han respondido a los focos desestabilizadores con la aprobación de una declaración dirigida a promocionar las iniciativas conciliatorias y pacíficas en los conflictos.

Asimismo, se ha emitido otra declaración con el cometido de aumentar la cooperación en finanzas, energía, educación, sanidad y respuesta a desastres naturales.

"La idea es mejorar nuestras respuesta a los diferentes retos como son los desastres naturales o la seguridad alimentaria", indicó el presidente indonesio, Susilo Bambang Yudhoyono, en su discurso de clausura.

La novedad de esta sexta cumbre de Asia Oriental ha sido la participación por primera vez de un presidente estadounidense y de una representación de Rusia.

La cumbre del año anterior aprobó la incorporación al grupo de Estados Unidos y Rusia.

El foro Asia Oriental comenzó su andadura en 2005 e integra a Australia, China, Corea del Sur, India, Japón, Nueva Zelanda, Estados Unidos, Rusia y los diez países de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN).

La ASEAN agrupa a Birmania (Myanmar), Brunei, Camboya, Filipinas, Indonesia, Laos, Malasia, Singapur, Tailandia y Vietnam.