El vicepresidente segundo de Perú, Omar Chehade, fue interrogado hoy por el Ministerio Público (Fiscalía) durante más de tres horas, como parte de las investigaciones que se le siguen por un presunto tráfico de influencias.

Chehade ingresó hoy en un vehículo oficial a la sede de la Fiscalía, donde había sido convocado para responder a casi un centenar de preguntas.

Aunque no se difundió mayor información oficial sobre el interrogatorio, los medios locales señalaron que participó el Fiscal de la Nación (General), José Peláez, junto a integrantes de la Unidad de Investigación de Enriquecimiento Ilícito y de Altos Dignatarios de la fiscalía.

Más de tres horas después, el fiscal Peláez abandonó el lugar sin declarar a la prensa, mientras que el vehículo oficial con el vicepresidente salió minutos después.

Mientras Chehade estuvo en la fiscalía, un grupo de unas cuarenta personas se apostó a la entrada del local para manifestarle su respaldo con lemas como "Chehade honestidad" y "Chehade lealtad".

El pasado martes, la Comisión de Ética del Congreso recomendó que Chehade, quien también es parlamentario, sea suspendido por cuatro meses en su cargo de congresista por existir indicios de que cometió tráfico de influencias.

Según investigaciones periodísticas, Chehade se reunió con altos mandos de la Policía para promover el desalojo ilegal de la azucarera Andahuasi, administrada por los trabajadores, y así beneficiar al grupo Wong, uno de los accionistas en conflicto.

El Congreso decidió abrirle una investigación por una supuesta infracción constitucional y la presunta comisión de los delitos de patrocinio ilegal, cohecho activo genérico y tráfico de influencias. La Fiscalía también se encuentra investigando el caso.

El pasado 8 de noviembre Chehade anunció públicamente que había tomado la decisión de "no ejercer las funciones" de su cargo de vicepresidente mientras se realizan las investigaciones en su contra.

El vicepresidente emitió ese comunicado, que no supone renuncia del cargo, dos días después de que el presidente Ollanta Humala le aconsejara "dar un paso al costado".

El presidente carece de atribuciones para cesar a cualquiera de sus dos vicepresidentes, elegidos por voto popular junto a él en la denominada "plancha presidencial".

El pasado domingo, Humala señaló en una entrevista que Chehade ya "no pertenece al Ejecutivo", aunque el vicepresidente volvió a apelar al día siguiente a su presunción de inocencia y le pidió al presidente que confiara en él.