La primera ministra de Tailandia, Yingluck Shinawatra, declaró hoy fuera de peligro de inundaciones el centro comercial de Bangkok, cuando el número de víctimas mortales es casi de 600 y los damnificados ascienden a más de cinco millones.

Durante el programa semanal de radio que protagoniza para acercase a la población, Yingluck explicó que la situación se ha estabilizado y puede ahora garantizar que la tromba de agua que aún desciende del norte del país hacia el mar no entrará en el área de Bangkok formado por el monumento a la Victoria, Silom y Pathumwan.

Yingluck, quien dejó el mundo empresarial para estrenarse en política este año tutelada por su hermano el ex primer ministro Thaksin Shinawatra, indicó a los radioyentes que "muchos temen inundaciones en Rama II (una de las principales arterias de Bangkok), pero ahora es poco probable e incluso si se anega no será nada grave".

Aunque el centro financiero de Bangkok se ha salvado, muchos vecinos de la periferia de la capital han empezado a perder la paciencia tras semanas con sus casas inundadas con agua contaminada.

Estos afectados quieren que las autoridades no dediquen todos sus esfuerzos a salvar el centro y que los otros habitantes de Bangkok compartan la carga que sufren.

Los más impacientes destruyen por la noche o cuando no les ven los agentes del orden los muros de contención para liberar parte del agua que encharca sus barrios.

El jueves por la noche, seis personas resultaron heridas al estallar una bomba artesanal en un dique cercano al aeropuerto de Don Muang, al norte de Bangkok, mientras un centenar de tailandeses intentaba reparar una brecha abierta por residentes de la zona inundada al otro lado de la barrera.

El Ministerio de Transporte calcula que el aeropuerto de Don Muang no volverá a funcionar antes de un mes.

Las inundaciones comenzaron en julio y la gran cantidad de agua caída y acumulada aún afecta a 19 provincias del centro y noreste del país, con más de cinco millones de damnificados, según el Departamento de Prevención y Mitigación de Desastres.

Las peores inundaciones en 50 años en Tailandia han anegado siete parques industriales, varias universidades y colegios y han forzado a cientos de miles de personas a vivir en centros de evacuación.

El problema principal no ha sido una mayor cantidad de precipitaciones este año que otros, sino la descoordinación de las autoridades para encauzar a través de la red de canales y embalses el agua caída.