Los ataques verbales a las Naciones Unidas casi siempre reditúan aplausos a los aspirantes a la candidatura presidencial republicana.

Mitt Romney afirma que la ONU a menudo se convierte en foro para los tiranos cuando debería fomentar la democracia y los derechos humanos. Newt Gingrich se ha comprometido a enfrentar los "absurdos" de la ONU. Herman Cain señala que podría impulsar cambios en las normas de las Naciones Unidas. Rick Perry dice que consideraría retirar a Estados Unidos del organismo mundial.

Todas esas posturas contra la ONU crean la incertidumbre de si una victoria republicana podría tensar las relaciones entre el organismo y su anfitrión, Estados Unidos.

El gobierno del presidente demócrata Barack Obama considera a la ONU crucial para los intereses del país, mientras que los republicanos se han mostrado tradicionalmente desencantados con el organismo mundial debido a la incapacidad de Estados Unidos para lograr apoyo fiable a sus posiciones.

Un factor que no ayuda es que los integrantes de las Naciones Unidas a menudo censuran las políticas de Estados Unidos, en especial las relacionadas con Israel y los palestinos.

Lo anterior quedó mostrado en octubre, cuando la agencia de la ONU para la cultura aprobó en votación la solicitud de los palestinos para ingresar como miembros plenos en ese organismo y Estados Unidos en represalia interrumpió el pago de su cuota.

Sin embargo, a lo largo de la historia está mostrado que todos los presidentes estadounidenses aprenden a llevarse con Naciones Unidas "simplemente debido a las muchos costas que ésta hace y que son útiles a Estados Unidos", dijo David Bosco, quien escribe el blog Multilateralist para la revista Foreign Policy.

Un caso concreto: Aun los detractores estadounidenses más críticos guardaron silencio a principios de noviembre cuando el organismo rector de la ONU para asuntos nucleares concluyó que Irán posiblemente desarrollaba armas nucleares.

Bosco, también profesor adjunto en la Escuela de Servicio Internacional de la Universidad Americana, subrayó que el gobierno republicano de George W. Bush apoyó una ampliación importante de las misiones de paz de la ONU a pesar de las críticas regulares al organismo mundial.

Sin embargo, la relación no fue distendida. Las tensiones fueron altas entre Estados Unidos y el organismo mundial

Durante la presidencia de Bush, las tensiones fueron altas entre Estados Unidos y el organismo mundial, en especial cuando el embajador estadounidense era el extrovertido John Bolton.

Funcionarios de las Naciones Unidas se han abstenido de comentar si una posible victoria republicana tensaría las relaciones del organismo mundial con Estados Unidos.

"Estados Unidos es un estado importante dentro de Naciones Unidas y esperamos que esa relación continúe con cualquier gobierno estadounidense", dijo Martin Nesirky, portavoz del secretario general del organismo mundial, Ban Ki-moon.

La economía y otros problemas internos predominan en la disputa por la presidencia de Estados Unidos, sin embargo, los asuntos extranjeros adquieren mayor importancia y serán el martes el tema de un debate entre los aspirantes a la candidatura presidencial republicana, que tendrán otra oportunidad para expresar sus puntos de vista sobre la ONU.

Cain dice que ha leído y admira los puntos de vista de la política exterior de Bolton, que son muy críticas hacia las Naciones Unidas. Sin embargo, el ex embajador ante la ONU dijo el viernes que no apoya a ninguno de los aspirantes republicanos.

Uno de los críticos más estridentes hacia la ONU entre los aspirantes republicanos es Perry, el gobernador de Texas, quien ha tenido un descenso de popularidad, según las encuestas.

"Creo que es hora de que tengamos una discusión muy seria sobre dejar sin financiamiento a Naciones Unidas", expresó Perry en octubre.