Los precios del petróleo bajaron en una semana volátil marcada por el temor a una posible expansión de la crisis de la deuda en la zona del euro y su impacto en el mercado de la energía.

Tanto el crudo tipo Texas como el Brent cerraron a la baja el viernes, remachando una semana de pérdidas en la que destacó la depreciación del "oro negro" del Mar del Norte.

De esta forma, el Brent, referente en Europa, que cerró el viernes en los 107,56 dólares, acumuló una bajada semanal de 6,60 dólares, o lo que es lo mismo, del 5,78 %, arrastrado por el empeoramiento de la crisis en el Viejo Continente.

Por su parte el precio del crudo tipo Texas retrocedió el viernes 1,41 dólares, hasta los 97,41 dólares por barril, mientras que en la última semana se depreció en 1,58 dólares, un 1,6 %.

"A pesar de que Europa se dirige a una potencial crisis, se han producido algunas señales positivas en la economía de EEUU, como el aumento de la producción industrial y la caída de la inflación. Esto ha contribuido a reducir el diferencial entre el precio del Brent y el Texas", afirmaron los analistas de la consultora de energía KBC.

El temor a la crisis de la deuda en la zona del euro, que afecta ya a dos de sus mayores economías, Italia y España, marcó una semana de caídas pese a las tensiones crecientes en Oriente Medio, que en condiciones normales hubieran producido un alza de los precios.

Así, la comunidad internacional ha vuelto a señalar al programa nuclear de Irán como un foco de conflicto por las sospechas de que Teherán pueda desarrollar un programa militar oculto, y en Siria se ha recrudecido la represión del régimen contra las revueltas populares, lo que ha hecho que la Liga Árabe suspenda la pertenencia del país a la organización.

"A pesar de estas tensiones, la crisis de la deuda soberana en Europa está afectando a la ya de por sí frágil situación económica. Esto llevó a una disminución de los precios del petróleo durante la semana", sostienen los expertos de KBC.

La semana estuvo marcada por la volatilidad, con días de elevadas pérdidas coincidentes con el empeoramiento de la crisis en Europa y la elevación de las primas de riesgo de Italia y España, dos economías consideradas demasiado grandes para ser rescatadas.

Los mercados siguen con atención la situación, especialmente la implicación del Banco Central Europeo (BCE), que acordó internamente intervenir en el mercado de deuda soberana de la zona del euro con un límite de 20.000 millones de euros semanales, según el diario alemán "Frankfurter Allgemeine Zeitung".

El Gobierno alemán y el Bundesbank siguen oponiéndose con firmeza a que el BCE asuma un rol más determinante en la crisis.

El presidente del BCE, Mario Draghi, pidió el viernes a los gobiernos europeos que aplicaran con urgencia las decisiones acordadas en las últimas cumbres europeas para solucionar la crisis de endeudamiento.

En su intervención en el vigésimo primer Congreso Europeo de Banca en Fráncfort, Draghi dijo que en la zona del euro hay un elemento esencial para la estabilidad financiera que se basa en "una gorbernanza económica más robusta" con el avance de la unión.

El mercado del crudo teme que si la crisis se agrava y Europa cae en la recesión, también empujada por las medidas de austeridad aplicadas en el Viejo Continente, caiga la demanda de crudo y los precios bajen.

Europa consume el 16 % del crudo mundial, y una recesión afectaría gravemente a la demanda y al precio de los hidrocarburos.

Luis Lidón