El técnico del Zaragoza, Javier Aguirre, ha admitido hoy tras caer ante el Barcelona (4-0) que "cuando el rival es superior, sólo queda reconocerlo, irse a casa y preparar el siguiente partido".

"Me voy mal, como no puede ser de otra manera cuando el equipo rival es tan superior, pero hay cosas rescatables, como la entrega y la lucha de los jugadores. Me deja tranquilo para el futuro", ha explicado en rueda de prensa tras el partido.

Pese a destacar que sus hombres "lo han intentado" ante el Barça, el técnico mexicano ha reconocido que nunca acostumbra a "esgrimir este argumento tanto como en este caso, ya que intentamos ganar en un campo difícil y la temporada es larga. Hay ocho equipos en nuestro nivel y estaremos peleando cada domingo ante cualquier rival".

"Los jugadores son conscientes que hay dos o tres goles evitables. Eso es lo que más duele. Podrían haber hecho otros cuatro de otra manera, pero veo fatiga y malestar por la derrota", ha señalado Aguirre.

"Este equipo no se resigna nunca, es un equipo que está vivo, que intentó jugar. Pero aquí (en el Camp Nou) han 'palmado' todos", ha concluido el entrenador del equipo maño.