Un proyecto de ley de donación de órganos determina que cualquier uruguayo es un potencial donante salvo que exprese por escrito su negativa, señalaron hoy fuentes parlamentarias sobre la iniciativa que fue aprobada esta semana en la Cámara de Senadores y que entraría en vigor el próximo año.

El objetivo del proyecto, que ahora pasa a la Cámara de Diputados donde el oficialismo tiene la mayoría, es "prolongar o mejorar la calidad de vida" de las personas que reciben la donación, afirmó la legisladora oficialista, Mónica Xavier, médica de profesión.

La ley "interpreta el silencio como donante" y es una postura "noble y buena" que "se vive con naturalidad cuando una persona o un familiar necesita un órgano o un tejido", agregó la legisladora de la coalición de izquierda Frente Amplio.

Xavier destacó que la iniciativa "da un año a la institucionalidad" para que se realicen campañas de información y para que quienes se oponen a ser donantes "puedan expresarlo" e incluso "difundir su postura".

La senadora dijo que otro de los objetivos de la iniciativa es "evitar que la consulta" sobre la donación "se haga en momentos de un duelo y contra reloj" por la premura necesaria para que los órganos puedan ser trasplantados.

El proyecto de ley fue presentado por el senador Sergio Abreu, del Partido Nacional o "Blanco" principal de la oposición y tuvo el respaldo de la mayoría de su sector, de los legisladores oficialistas y de los del Partido Colorado.

El senador Carlos Moreira también del Partido Nacional y que votó en contra del proyecto dijo que comparte el objetivo buscado "pero no el instrumento" para impulsarlo.

El legislador dijo en declaraciones a medios locales que Uruguay "es un ejemplo" en América Latina porque tiene "entre los mejores índices de donantes con relación al número de población".

"Interpretar el silencio como aceptación de donación no me parece bien", agregó Moreira y destacó que en países como España "el consentimiento presunto del fallecido es flexible y la familia tiene que aprobar la donación".

Con la nueva ley "la familia solo será informada y no tiene posibilidad de oponerse", agregó.

"Toda persona mayor de edad que, en pleno uso de sus facultades, no haya expresado su oposición a ser donante se presumirá ha consentido la ablación de sus órganos, tejidos y células en caso de muerte, con fines terapéuticos o científicos", señala el texto aprobado por los senadores.

A pesar de los buenos porcentajes de donación, Uruguay sigue siendo un país con déficit de órganos y se registran casos de fallecidos por falta de donantes.

Uruguay tuvo en 2010 la segunda mejor tasa de donantes de órganos en América Latina, con 14,4 por cada millón de personas solo superada en la región por Argentina con 14,5 por ciento, según un estudio del Consejo de Europa.

"Con más información y comunicación se podría incrementar el porcentaje de donantes voluntarios", agregó Moreira.

Hace siete años se aprobó un decreto por el cual se establece que son donantes presuntos las personas que mueren violentamente y cuyo caso requiere pericia forense.