Decenas de miles de egipcios marcharon el viernes hasta la plaza Tahrir de El Cairo, encabezados por islamistas, en protesta contra lo que aseguran son intentos de los militares gobernantes de designarse a sí mismos como los guardianes de un nuevo Egipto y reforzar así sus poderes.

Fue una de las manifestaciones más grandes que se hayan visto en Egipto en los últimos meses.

La mayoría de las manifestaciones en la plaza Tahrir han sido lideradas por grupos liberales o de izquierda, pero la protesta del viernes fue dominada por el grupo político más organizado del país, la Hermandad Musulmana, que rara vez ha exhibido toda su fuerza desde las protestas que obligaron al presidente Hosni Mubarak a dimitir en febrero.

Hasta hace poco la Hermandad buscó evitar cualquier confrontación con el gobernante Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas, pero ahora advirtió que intensificará sus acciones de protesta en caso de que no se anulen los planes para darle poderes políticos permanentes a los militares.

"El ejército no tiene ningún papel gobernante. Su único trabajo es proteger al país. Queremos un gobierno civil elegido a través de la democracia", dijo Hani Hegazi, un miembro de la Hermandad.

Algunas de las pancartas rezaban: "Abajo el gobierno militar de Egipto. Nuestro país no es un campamento militar". Algunos manifestantes enarbolaron la bandera egipcia, mientras otros, como los ultraconservadores salafistas, agitaron una pancarta en la que declaraban que el libro sagrado del Islam, el Corán, era su "constitución".

La manifestación fue convocada para protestar en contra de un documento emitido por el gobierno que declara que los militares son guardianes de la "legitimidad constitucional", lo que indicaría que las fuerzas armadas podrían tener la última palabra sobre las políticas más relevantes, incluso después de que haya un nuevo presidente electo.

El documento, que incluye los principios rectores para la próxima Constitución de Egipto, también introduce cláusulas que protegerían a las fuerzas armadas de la supervisión civil.

Además de la Hermandad y los salafistas, hubo grupos de tendencia liberal y de izquierda, como el Movimiento 6 de Abril que exigieron un calendario que incluya el fin del gobierno militar que inició en febrero, tras el derrocamiento del entonces presidente Hosni Mubarak.