Perú inauguró hoy, en Pekín, un busto de Túpac Amaru II, como "evocación de la lucha por la independencia, la igualdad y la libertad de todos los pueblos", explicó el embajador de país andino en China, Gonzalo Gutiérrez.

La inauguración del busto del líder indígena, en el Museo de Arte Jintai, forma parte de las celebraciones que Perú ha organizado, durante todo el año, por sus cuarenta años de relaciones diplomáticas con China.

"La revolución de Túpac Amaru fue la mecha que encendió la llama independentista en América Latina y, especialmente, en Perú, donde inicialmente fue exitosa y encontró eco en toda la América colonial, desde lo que ahora es el territorio colombiano, hasta lo que hoy es Argentina", contó Gutiérrez.

Además el embajador agregó que en el levantamiento de Amaru, encuentra "un paralelo muy interesante con China, ya que ambos países son herederos de imperios ancestrales con voluntad de inclusión y tuvieron que pasar por revoluciones para generar naciones valerosas y grandes".

El prócer indígena, cuyo nombre verdadero era José Gabriel Condorcanqui, era descendiente directo por la línea sanguínea de su madre, de Felipe Túpac Amaru, uno de los últimos incas de Perú, y se levantó contra el yugo colonial y la opresión a los indígenas.

"Tuvimos que enfrentar opresión colonial y feudal, por un lado, y denigración del país por el otro, pero gracias a las revoluciones, en China, la de Sun Yat Tsen, en Perú, la de Túpac Amaru, se lograron la independencia y la creación de ambas repúblicas", destacó el embajador.

Por su parte, el director del museo Jintai, Yuan Xikun, dijo a Efe que este evento es importante porque motiva el intercambio y respeto cultural e histórico de los pueblos.

"Confucio dijo que si uno quiere recibir respeto, primero tiene que dar respeto a los otros, es decir, que si quieres que la gente entienda tu historia y tu cultura y las respete, tu también tienes que entender la de ellos. Esto es lo que fomenta nuestro país, ser tolerantes y comunicativos con el resto", explicó Yuan.

El busto de Túpac Amaru II se ha colocado junto a otras famosas personalidades de la historia como Simón Bolívar, José de San Martín y Ghandi.

Yuan contó que promueve la colocación de bustos para que las personas aprendan del espíritu, pensamiento y moral de personajes que, dijo, "son parte excelentísima y hereditaria de la cultura de la humanidad".