Un grupo de funcionarios municipales de la capital paraguaya realizó el viernes una inusual protesta frente al palacio de Justicia acostándose sobre vidrios rotos, en reclamo de la anulación de una ley de despido.

Por su parte, dos de los 28 trabajadores y personal administrativo sindicalizados de la alcaldía de Asunción se crucificaron pero sin clavos en manos y pies sino atados al madero.

Horas después de la manifestación la Corte Suprema de Justicia anuló un artículo de la ley municipal que disponía que los alcaldes quedaban facultados para despedir a cualquier funcionario alegando falta de presupuesto para pagar sueldos y bonificaciones.

Tras el fallo del máximo tribunal los manifestantes pusieron fin a la protesta.