El nuevo gobierno del primer ministro italiano, Mario Monti, superó el viernes su segundo voto de confianza en el Parlamento, con lo que aseguró su mandato para tratar de que Italia salga de su crisis de deuda soberana.

La Cámara de Diputados votó 556-61 a favor del gobierno de Monti, integrado por ex banqueros, directores ejecutivos de empresas y profesores universitarios. El jueves, su gobierno ganó una votación similar en el Senado, por 281-25.

Antes de la votación, Monti instó a los legisladores a que no "desenchufaran" su gobierno antes de las elecciones de 2013, sin importar lo políticamente dolorosas que fueran las medidas de su plan para estimular el crecimiento y reducir la deuda.

Monti se encuentra bajo una presión enorme, no sólo para prevenir que Italia sucumba a la crisis de la deuda, sino para evitar una desintegración catastrófica de la eurozona y su moneda común.

El jueves, el gobierno de Monti ganó un voto de confianza en la cámara alta luego que se comprometió a combatir la generalizada evasión fiscal en el país, abaratar los costos de las empresas a fin de que puedan ampliar sus plantillas laborales y tal vez disminuir los impuestos a las mujeres con el fin de alentar su creciente participación en el mercado laboral.

El primer ministro le advirtió a los italianos el jueves que deben prepararse para más "sacrificios", incluyendo el posible regreso de un impuesto predial sobre su primera vivienda.

Agregó que se apresurará a reducir la abultada deuda soberana italiana, ahora del 120% del PIB.