Los mercados europeos recuperaron hoy cierta calma tras una semana marcada por el pesimismo sobre la crisis de la deuda en la eurozona, las bolsas moderaron sus pérdidas y las primas de riesgo de Italia y España retrocedieron tras la escalada de los últimos días.

La prima de riesgo española, uno de los ejes sobre los que ha girado el debate electoral, cerró hoy, último día de campaña, en los 441 puntos básicos, el nivel más bajo desde el lunes.

La prima de riesgo de Italia terminó la semana a 467,5 puntos, la de Bélgica y Francia, que en los últimos días también se dispararon, quedaron hoy a 281,7 puntos y 150,1 puntos, respectivamente.

Detrás de este relajamiento se encuentra la nueva intervención del Banco Central Europeo (BCE), que hoy volvió a adquirir títulos españoles e italianos en el mercado secundario, y la posibilidad de que el Fondo Monetario Internacional (FMI) se involucre más en ayudar a países europeos en dificultades, lo que suavizó la presión sobre algunos miembros de la eurozona.

La prima de riesgo de la deuda soberana de España terminó el lunes en 432 puntos básicos sobre la alemana. Ayer, jueves, escaló hasta 460 puntos y en la apertura hoy de los mercados rebasó los 500 puntos, lo que se atribuyó a una distorsión del mercado que quedó corregida más tarde.

Esta presión hizo que el jueves, en una subasta de obligaciones a diez años, el Tesoro español se viera obligado a elevar el rendimiento al 7 por ciento, el más alto de los últimos 14 años.

Las bolsas europeas cerraron con moderadas bajas, con excepción del mercado de Milán que subió un 0,14 por ciento, tras sufrir elevadas pérdidas en sesiones precedentes.

La bolsa de Londres cedió el 1,11 por ciento; La de Fráncfort, el 0,85 por ciento; París, el 0,44 por ciento; el IBEX de la bolsa española perdió un 0,48 por ciento y recuperó los 8.300 puntos, y el índice Euro Stoxx 50, el 0,27 por ciento.

El progresivo aumento del diferencial entre la deuda española y la alemana ha elevado la temperatura dialéctica de la campaña para las elecciones anticipadas del domingo.

La vicepresidenta segunda del Gobierno español, Elena Salgado, compareció hoy ante la prensa tras el Consejo de Ministros para explicar que este encarecimiento no estaba justificado, y que había que atribuirlo a la situación excepcional de los mercados.

Salgado indicó que el mercado de deuda europeo vive "una tensión sin precedentes" que afecta ya a 12 de los 17 países de la zona euro y que la crisis de deuda "es un problema del conjunto de la zona euro y las soluciones tienen que venir de forma coordinada de la zona euro, de los países, de las instituciones y en definitiva de la política europea".

Precisamente, el Banco Central Europeo acudió hoy de nuevo al rescate de la deuda española e italiana, mientras se debate si, como defiende Francia, debe convertirse en un prestamista ilimitado para los países en crisis, o como pide Alemania, que mantenga una distancia prudente para no poner en entredicho su solvencia.

Una solución para evitar que el BCE se involucrara directamente es que el Fondo Monetario Internacional (FMI) pidiera dinero prestado a la autoridad europea, para después dedicarlo al rescate de un país con dificultades.

Hoy se le preguntó esta cuestión al estadounidense John Lipsky, asesor de la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, quien no lo confirmó, pero tampoco lo descartó.

"El FMI puede tomar prestado de cualquiera, de sus Estados miembros y de los bancos centrales", dijo, en el marco de una conferencia en Fráncfort (Alemania).

Algunas fuentes han apuntado la posibilidad de que un nuevo plan se anuncie en la cumbre de la Unión Europea del 9 de diciembre.