La Asamblea General de la ONU aprobó hoy por una amplia mayoría una resolución de condena al supuesto complot para asesinar al embajador de Arabia Saudí en Washington, una trama descubierta en octubre en la que Estados Unidos involucró a Irán.

A favor de esta resolución, presentada por Arabia Saudí, votaron 106 países, en contra 9 y se abstuvieron 40, y en ella se pide a Teherán que "cumpla todas sus obligaciones en virtud del derecho internacional", incluida la Convención sobre la prevención y el castigo de delitos contra personas internacionalmente protegidas, como los diplomáticos.

Igualmente pide a Irán, cuyo embajador negó hoy su participación en ese complot, que coopere "con los Estados que traten de hacer comparecer ante la justicia quienes hayan participado en la planificación, el patrocinio, la organización y el intento de ejecución de la trama para asesinar" al embajador saudí, Adel al Jubeir.

"Esta resolución envía el firme mensaje a Irán de que los ataques contra las personas internacionalmente protegidas son inaceptables", dijo la embajadora de EE.UU. ante la ONU, Susan Rice, quien afirmó categórica que Washington "desmanteló un complot para asesinar al embajador saudí en territorio de Estados Unidos".

Asimismo reiteró que el amplio respaldo obtenido en esa resolución, muestra que Irán "profundiza su aislamiento".

El Gobierno de EE.UU. acusó el pasado 11 de octubre al estadounidense de origen iraní Manssor Arbabsiar y al iraní Gholam Shakuri de participar en una trama terrorista presuntamente orquestada por Irán para atentar contra las embajadas de Arabia Saudí e Israel en Washington y asesinar al embajador saudí.

Las autoridades estadounidenses aseguraron entonces que el régimen de Teherán pagó un millón y medio de dólares a Shakuri, presuntamente en libertad en Irán, y Arbabsiar, que ante un juez de EE.UU. se declaró no culpable de haber participado en la trama en octubre pasado, unas acusaciones que fueron inmediatamente rechazadas por las autoridades iraníes.

Washington acusó entonces a la fuerza especial Al Quds, del Cuerpo de Guardianes de la Revolución de Irán, de estar detrás del supuesto complot desmantelado.

La resolución condena ese intento de asesinato contra el embajador saudí en Washington, pero no acusa directamente a Irán de esa trama, que de nuevo fue rechazada este viernes por el representante de Teherán ante la ONU, Mohammad Khazaee.

"Irán no está involucrado en ninguna actuación como ésa ni en Estados Unidos ni en ningún otro sitio", afirmó el diplomático iraní, al tiempo que consideró que el texto "erosiona la credibilidad de la ONU" por admitir acusaciones que "no están probadas y no cuentan con el debido proceso".

Khazaee consideró que esa acusación estadounidense era el producto "de la hostilidad y de la animosidad de Estados Unidos hacia Irán porque en 1979 (Irán) decidió ser el dueño de su propio destino".

Junto a Irán votaron en contra Armenia, Bolivia, Nicaragua, Cuba, Venezuela, Corea del Norte, Zambia y Ecuador, mientras que países como China o Rusia se abstuvieron.

"Espero que ahora Irán coopere en llevar ante la justicia a los responsables" de ese complot, señaló al término de la votación el embajador saudí, Abdullah al Mualimi, que también aseguró que el documento "no incluye asunción de culpabilidad alguna sobre nadie".

Fuentes diplomáticas saudíes dijeron con anterioridad a Efe que el objetivo de su país es que "la comunidad internacional deje claro que ningún acto de violencia contra cualquier país o sus ciudadanos y representantes puede quedar sin una respuesta adecuada".

La resolución condena además el terrorismo "en todas sus formas y manifestaciones" y repudia "enérgicamente los actos de violencia contra las misiones y los representantes diplomáticos y consulares" en todo el mundo.