La policía filipina tomó fotografías y huellas dactilares de la ex presidenta Gloria Macapagal Arroyo el sábado después de arrestarla en una habitación de hospital bajo cargos de fraude electoral.

El abogado de la ex mandataria dijo que los cargos fueron presentados con una "precipitación indecente".

Arroyo traía puestas una bata de hospital y una abrazadera en el cuello y estaba sentada en su cama mientras el fotógrafo de la policía le tomaba fotos y un técnico sostenía la placa con su nombre, dijo el policía Joel Coronel.

Familiares, amigos, abogados y médicos de la ex presidenta estaban alrededor, agregó Coronel, quien supervisó el procedimiento.

Un policía médico que la examinó dijo que Arroyo parecía haber perdido peso, estaba un poco deshidratada y tenía una elevada presión arterial. Su doctora, Juliet Cervantes, informó que había perdido el apetito y estaba siendo hidratada con fluido intravenoso.

Arroyo se convirtió, 17 meses después de dejar el poder, en el segundo ex mandatario de Filipinas que enfrenta cargos. Niega irregularidades y acusa a las autoridades de impedirle buscar tratamiento médico en el extranjero.

La medida de la policía, que hizo cumplir una orden de arresto en la suite de Arroyo en el 16to piso del hospital la noche del viernes, coronó un día de drama legal en que la Corte Suprema ratificó su derecho a viajar, pero un tribunal de primera instancia más tarde aceptó formalmente los cargos que se le imputan.