Un explosivo colocado al lado de una carretera afgana mató el viernes a cuatro niños e hirió a otros seis en el este de Afganistán, informó un funcionario provincial.

Ahmad Zia Abdulzia, vocero del gobernador de la provincia de Nangarhar, dijo que el explosivo detonó cerca de un patio de recreo en el distrito de Behsud.

Agregó que las edades de los niños oscilan entre los cuatro y los 11 años.

Los grupos insurgentes suelen plantar explosivos al lado de caminos teniendo como objetivo fuerzas de seguridad afganas o soldados internacionales. Los dispositivos por lo general explotan cuando alguien los pisa o si un vehículo les pasa por encima.