Científicos consideran que incluir planes de seguridad alimentaria y agricultura sostenible en las políticas nacionales e internacionales puede ser clave para ayudar a mitigar el impacto que tendrá el cambio climático en la producción de alimentos mundial y evitar así el hambre en algunas zonas.

La Comisión sobre Agricultura Sostenible y Cambio Climático, formada por trece científicos especialistas en agricultura, clima, alimentación, nutrición, economía y medioambiente, presentará sus recomendaciones en la conferencia Naciones Unidas sobre el Cambio Climático que se celebrará a finales de mes en Durban, Sudáfrica.

En entrevista con Efe, el mexicano Adrian Fernández, miembro de la comisión y consultor de la Fundación ClimateWorks, señaló que uno de los principales objetivos del grupo es "incrementar la conciencia y movilizar a las instituciones y científicos para que formulen las políticas que son ahora necesarias, a la luz de los cambios que se están ya presentando" o que ya predicen que se van a presentar.

El cambio climático, según Fernández, es algo que ya se está sintiendo en algunos puntos del planeta y no hay que esperar a que las situación empeore, sino actuar para afrontar las consecuencias.

Fernández subrayó que cuando los científicos pronostican que la temperatura aumentará unos dos grados a causa del calentamiento global "no va a ser igual en todo el mundo, hay grandes extensiones del continente africano, central y norte, que van a experimentar probablemente temperaturas muy por arriba de ese promedio tentativo de dos grados, es probable que sea de cuatro grados".

Estos procesos pueden venir acompañados de sequías prolongadas, que afectarán a la agricultura, a la economía, y pueden tener un impacto en los alimentos en el mundo, por eso "esas naciones vulnerables tienen que ser ayudadas".

"Nos gustaría que se fuera generalizando la idea de que solo podrá atenderse adecuadamente a futuro la grandes agendas como la seguridad alimentaria y energética, si y solo si (los dirigentes) se enfrentan a ellas formulando políticas que incorporen de manera integral y estructural los criterios y fundamentos de la biodiversidad y formas de producción agrícolas" sostenibles.

Fernández señaló que es especialmente importante que los procesos de producción agrícola avancen "significativamente" en reducir la huella de carbono y que tengan en cuenta variables para reducir la vulnerabilidad a los impactos del cambio climático.

"Cuáles son las mejores prácticas agrícolas para evitar incrementar su propia vulnerabilidad y pensar en horizontes de tiempo no de corto plazo sino más amplio" es una de esas variables, señaló Fernández.

Para el experto es importante que los políticos tengan esta visión en las reuniones del cambio climático para tratar de "limitar su magnitud" y subrayó la "necesidad de incrementar los recursos financieros disponibles para atender los aspectos de impactos y vulnerabilidad sobre la seguridad alimentarias".

Los expertos recomendarán también que se replantee el acceso a los alimentos y los patrones de consumo para asegurar que las necesidades básicas nutricionales se satisfagan, así como fomentar hábitos alimenticios saludables y sostenibles en todo el mundo.

La Comisión, dirigida por el científico jefe asesor del Gobierno británico, John Beddington, es una iniciativa del programa de investigación CGIAR sobre Cambio Climático, Agricultura y Seguridad Alimentaria, con el apoyo de la Plataforma Global de Donantes para el Desarrollo Rural.