LA HABANA — Cuba reducirá en más de seis veces la cantidad de dependencias relacionadas con la producción de azúcar, con lo cual tendrá un ahorro administrativo del 55%.

La reestructuración del sector, incluyendo la desaparición del histórico Ministerio del Azúcar, significará que de 178 oficinas, dependencias o instituciones relacionadas con la actividad existentes ahora solo habrá 26, informó el viernes el periódico oficial Granma.

Cuba enfrentó un paulatino deterioro de su producción azucarera en las últimas décadas, cuyo punto más bajo fue el año pasado cuando se informó de la peor zafra de su historia.

Sin embargo, el análisis de dos páginas publicado en el rotativo, indicó que "la centenaria tradición de Cuba en el cultivo y procesamiento de la caña de azúcar, su histórico peso como uno de nuestros rubros exportables por excelencia y la importancia de sus derivados" llevaron a las autoridades a tomar medidas drásticas.

Una de ellas ya anunciada por el presidente Raúl Castro hace algunas semanas fue precisamente la de convertir el Ministerio del Azúcar en el Grupo Azucarero, un organismo mucho más reducido que dependerá del Consejo de Estado.

El antiguo Ministerio no solo regulaba la actividad, sino se involucraba en asuntos que iban desde los específicos de producir caña hasta encargarse de la educación o el alumbrado en los ingenios.

Según el decreto-Ley 287 se traspasará el control de la tierra al Ministerio de la Agricultura; al de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente la supervisión de las semillas y recursos fitogenéticos; al de Economía la labor de planificar y al de Comercio Exterior la estrategia de colocación externa del azúcar isleño.

La reestructuración es de tal dimensión que el ferrocarril cañero deberá ir al ejido de Ministerio de Transporte y la electricidad de las centrales cañeras deberán ser regida por el de la Industria Básica.

"Ubicar estas actividades donde les corresponde no solo permite que la atención del actual grupo empresarial se centre en su función fundamental, la concerniente a las producciones de la agroindustria azucarera; también posibilita que sobre el costo del azúcar y sus derivados no pesen los gastos por estos servicios", indicaron a Granma autoridades del sector.

Aunque no se especificó la cantidad de trabajadores que quedarán cesantes en este proceso, el rotativo especificó que estos habían sido mayormente reubicados.

Con todo ello se logrará reducir en un 55% los gastos administrativos del sector, dijo Granma.

El presidente Raúl Castro comenzó un proceso de "actualización" el modelo isleño, flexibilizando el trabajo independiente, recortando el empleo estatal y abriendo el sistema para impulsar una mayor iniciativa privada; mientras racionalizó los finanzas estatales y eliminó subsidios gubernamentales.